100 por cien

La levedad del poderío

La vorágine de la adulación, de las caravanas habían terminado menos el acto de gobierno pleno

El nuevo día no fue como el de ayer, o el de hace tres días, la vorágine de la adulación, de las caravanas habían terminado, se sentía mal, como si un día antes le hubieran inyectado una droga o algún brebaje que le daba fuerzas y ánimo para no dormir para no despertar en otra realidad.

Los teléfonos ya no sonaron, el eco del señor candidato, señor senador, señor gobernador, las palmadas siempre estuvieron a pesar de violar diversas leyes, reglamentos, debido a que la ley estaba mal, menos el acto de gobierno pleno

¿Quién se ha llevado mi queso?

@romansanchezz

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