Aunque los medios prometían que el pontificado de Francisco I realizaría cambios ideológicos a la Iglesia con un cariz de izquierda, Su Santidad no ha generado una doctrina sólida --a partir de las Encíclicas o Exhortaciones apostólicas-- que indiquen que ha cimentado un cambio ideológico que trascenderá a su muerte.[1]
Un caso claro de esto es la complicada relación de la Iglesia con la homosexualidad: aunque el Papa como pastor apoye en privado a un homosexual (Gallagher, 2018), o afirme en público que él no es nadie para juzgar a un gay ('¿Quién soy yo para juzgar a un gay'?, dijo el Papa Francisco, 2013), en otra instancia asume la línea dura del grupo conservador de la Iglesia, instando a los padres de familia a amar a sus hijos y a la vez, tratar psiquiátricamente a sus niños si es que sospechan que tienen tendencias homosexuales (Oelsner, 2018).
La creencia de que la homosexualidad es una enfermedad mental que puede ser tratada a través de medicina y terapia reafirma lo que ha pregonado el ala conservadora de la Iglesia: las preferencias homosexuales no son naturales, son una patología que puede ser transformada si se percibe desde la infancia. Esto, claro está, sin tener una sola prueba de que la denominada “terapia reparativa” funciona.
La postura de la jerarquía conservadora parece haberse endurecido más a partir de las guerras de cultura de Occidente, en las que se les reconoció a la comunidad LGBT el derecho de casarse y poder adoptar.
Un ejemplo del malestar que generó esta legislación fue la reacción del Su Excia. Revma. El Obispo de Madison, Wisconsin (EEUU), Robert C. Morlino, que, a través de un memorándum, especificó que los sacerdotes de su diócesis pueden negarle los ritos católicos finales a miembros de la comunidad LGBT que se hubieran casado, ello con la finalidad de “no provocar escándalo entre los fieles” (Jones, 2017).[2] Si se administraban los últimos ritos y la misa de difunto, la pareja del difunto “no debía tener ninguna función dentro del rito funerario eclesiástico” (Jones, 2017).
Morlino aparte achacó el problema de la pedofilia y efebofilia en la institución católica a una sub-cultura homosexual que controla los seminarios católicos en Estados Unidos y que aleja a los seminaristas de las enseñanzas católicas. Para no complicar el argumento para el lector podemos esquematizar el argumento de Morlino así:
Homosexual=cultura gay en el seminario=pedófilo y efebófilo.
Esta afirmación no toma en cuenta que la cultura LGBT propugna que se respeten las relaciones homosexuales entre adultos, no entre adultos y menores de edad.
Hace unas semanas escribí en la columna sobre la crisis de la Iglesia a partir del reporte del gran Jurado de la mancomunidad de Pensilvania.
En este reporte se acusó a trescientos sacerdotes de violar a mil niños, aunque la cifra podría ser mayor.
La semana pasada Michigan se incluyó a la lista diez entidades federativas del país vecino que están realizando una investigación similar sobre el posible abuso sexual de sacerdotes a niños y adolescentes que tuvieron a su cargo.
Los problemas para la Iglesia católica no terminan sólo en el país vecino, en Unión Europea también se está descubriendo otro escándalo de pederastia clerical: de acuerdo al reportero David Matthews en Alemania una agrupación de psiquiatras y criminólogos de cuatro universidades germanas concluyeron que entre 1946 y 2014 “uno de cada veinte sacerdotes eran sospechosos de cometer latrocinios sexuales, encontrando 1670 abusadores potenciales y casi cuatro mil víctimas” (Bennhold, 2018); en Italia “Francesco Zanardi, presidente de la asociación Rete l'Abuso denunció que en Italia hay 300 sacerdotes que fueron denunciados por abusar de menores y que sólo 150 han sido condenados” (Denuncian en Italia a 300 sacerdotes por abuso sexual de menores, 2018).
Hace dos años escribí una columna que versaba sobre el apostolado Courage y la postura de la Iglesia Católica respecto a la homosexualidad: para resumirlo aquí, la creencia de la Iglesia es que la preferencia homosexual, aunque desordenada, no es un pecado. Lo que sí es pecaminoso es sostener relaciones sexuales con personas del mismo sexo.
Hace un par de semanas el director del Apostolado de Courage a nivel mundial, Philip G. Bochanski, emitió una circular en la que reconocía que el apostolado católico que se encarga de atender las necesidades espirituales de la comunidad AMS (Atracción por el Mismo Sexo), tenía posibles vínculos con tres sacerdotes del estado de Pensilvania que habían abusado de menores de edad (Bochanski, 2018).
En la carta explica que tres de los sacerdotes mencionados por el reporte del gran jurado de Pensilvania habían sido mencionados en documentos internos o estado en contacto con el apostolado de Courage en las décadas del 80 y 90, aunque Bochanski aclaró que ni él ni su antecesor el padre Paul N. Check habían recibido ninguna información o reporte de una relación ilícita entre los sacerdotes y los miembros del apostolado (Bochanski, 2018).
La circular también informa que el padre Harvey, fundador del apostolado, brindó poyo psicológico y guía espiritual a por lo menos dos sacerdotes que habían quebrado sus votos de castidad, uno de ellos con menores de edad (Bochanski, 2018).
Se debe reconocer el esfuerzo del apostolado de transparentar la información a sus seguidores, acción que no debe haber sido fácil ya que el apostolado opera bajo el entendido de que es un lugar seguro para los involucrados.
Es muy difícil que el catolicismo institucional cambié su postura respecto a las relaciones homosexuales, ya que esto involucra aceptar que el placer en las relaciones sexuales es bueno y suficiente para sostener relaciones afectivas.
No nos engañemos, el placer sexual no siempre es bueno: pensemos en una mujer que es forzada en contra de su voluntad a sostener relaciones sexuales con un hombre que la obliga a hacerlo, en adultos que violan la confianza de los niños o que la trata de personas se hace muchas veces con la finalidad de que un grupo deleznable de individuos experimenten placer sexual.
En esos casos, está ampliamente justificada la visión agustiniana del pecado: usar el cuerpo de una persona para un goce personal que lastime a individuos o comunidades enteras es reprobable y pecaminosa desde el punto de vista católico y ético.
Los problemas que destaco en esta columna son que el catolicismo necesita reformular sus categorías sobre lo que es ser homosexual, pedófilo, efebófilo y sodomita.
El achacarle a toda la comunidad homosexual que sus vidas desordenadas son responsables de la crisis institucional de pedofilia es irresponsable ya que continúa perpetuando los estereotipos negativos de lo que es ser LGBT entre la feligresía y permite que incluso dentro de grupos que promueven el apoyo católico a los homosexuales, también estén ocurriendo situaciones de abuso amparados por el silencio.
Twitter: @Fofi5
Bibliografía'¿Quién soy yo para juzgar a un gay'?, dijo el Papa Francisco. (29 de Julio de 2013). Univisión Noticias, págs. https://www.univision.com/noticias/noticias-del-mundo/quien-soy-yo-para-juzgar-a-un-gay-dijo-el-papa-francisco.
Denuncian en Italia a 300 sacerdotes por abuso sexual de menores. (3 de Octubre de 2018). e-consulta, págs. http://www.e-consulta.com/nota/2018-10-03/nacion/denuncian-en-italia-300-sacerdotes-por-abuso-sexual-de-menores.
Bennhold, K. y. (12 de Septiembre de 2018). German Catholic abuse study raises questions over church control. The New York Times, págs. https://www.nytimes.com/2018/09/12/world/europe/german-church-sex-abuse-children.html.
Bochanski, P. G. (2018). Informe.
Gallagher, D. (29 de Mayo de 2018). ¿Qué piensa realmente el papa Francisco sobre la homosexualidad? CNN Noticias, págs. https://cnnespanol.cnn.com/2018/05/29/papa-francisco-homosexualidad-gay-iglesia-catolica/.
Jones, K. J. (2 de Noviembre de 2017). Bishop Morlino: don't let funeral controversy overshadow Christ's love. Catholic News Agency, págs. https://www.catholicnewsagency.com/news/bishop-morlino-dont-let-funeral-controversy-overshadow-christs-love-31868.
Oelsner, N. (28 de Agosto de 2018). ¿Qué dijo exactamente el papa Francisco sobre los niños homosexuales? Euronews, págs. https://es.euronews.com/2018/08/28/-que-dijo-exactamente-el-papa-francisco-sobre-los-ninos-homosexuales-.
[1] El lector podrá increparme sobre el caso de los divorciados y la comunión como se refleja en Amoris Laetititia, pero liberales y conservadores han hecho una crítica del documento por la falta de claridad en cuanto a identificar cuál es realmente el cambio que se logró.
[2] En este caso entenderíamos el sacramento de la unción de los enfermos, la reconciliación y la comunión.