La situación de la elección para gobernador en Puebla se encuentra en una delicada posición de incertidumbre, razones para que las autoridades electorales reconocieran la necesidad decretar la anulación del proceso electoral del día primero de julio para elegir gobernador abundan, las razones son de sobra conocidas: compra de votos para apoyar a la candidata oficial, coacción del voto con el mismo propósito, intervención ilegal de las autoridades de los municipios y de la autoridad del gobierno del estado y la intervención facciosa de las autoridades electorales del IEE [que legalmente se debería denominar, Organismo Público Local Electoral (OPLE) del INE] así como la conducta parcial demostrable de diversas maneras del Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEEP), por la violencia que el día de la jornada electoral se desató por parte grupos armados en contra de las distintas casillas electorales que lastimaron a ciudadanos y los amedrentaron para poder, los grupos armados, realizar la fechoría de robar urnas no convenientes a la candidatura oficial, así como de substituir urnas en donde se encontraba la votación auténtica de los ciudadanos por urnas preparadas en sus laboratorios, que contenían votos para apoyar a la candidata oficial, tal como el que se localizó en el Hotel MM de la ciudad de Puebla; además de la operación que se dio en lo que representa el final de la jornada electoral en donde se debe trasladar los paquetes electorales de las distintas casillas a los consejos electorales distritales y municipales según corresponda, en ese espacio de la logística electoral se dio con la complicidad autoridades electorales una masiva substitución de las urnas, que contenían la expresión de la voluntad popular, por las urnas preparadas por los operadores del fraude y que los operadores del fraude tienen su adscripción en las distintas dependencias de gobierno del estado, tal como quedó claro en la presencia en el Hotel MM en donde estaban funcionarios del Gobierno del estado y funcionarios electorales, así como, funcionarios de los gobiernos Municipales.
Es muy claro que hay razones suficientes para justificar la exigencia ciudadana y de la coalición Juntos Haremos Historia (JHH) de que se limpien las elecciones para conocer el resultado real de la voluntad ciudadana expresado en las Urnas el 1 de julio. El gran problema es que por los acontecimientos del día de la jornada electoral, ya descritos, sería muy difícil realizar esa tarea, es sumamente difícil regenerar los resultados auténticos de la voluntad ciudadana, expresada ese día, después de todas las acciones irregulares violentas y fraudulentas, por eso lo que podría resolver las dudas generadas en el proceso de elección para gobernador solo se puede limpiar si se pone en manos de la autoridad competente para que en base en lo planteado, decrete la anulación del proceso electoral realizado para elegir gobernador del estado y que se ordene, por esa autoridad, la realización de la elección extraordinaria en los términos que para tal efecto lo marca la ley, el Código de procesos electorales del Estado de Puebla (COIPEP) esa sería la forma de limpiar la elección para gobernador en Puebla.
Los poblanos estamos seguros de que existen suficientes argumentos para que la autoridad electoral devuelva a los poblanos la posibilidad de elegir a su gobernador, y que la forma en que eso se haría es que se realice la elección extraordinaria con ese fin, pero debemos ser cautelosos al calcular lo razonable de una propuesta que sería razón para tomar la decisión de limpiar la citada elección pero no debemos olvidar la conducta que en algunos casos las máximas autoridades electorales han tenido en los procesos en los que se han visto involucradas nuestras máximas autoridades electorales. Un caso que sirve para tener serias reservas es el ejemplo más notorio y reciente en cuanto a la conformación de criterios raros para emitir resoluciones, lo tenemos en el caso de las resoluciones acerca de los candidatos independientes: el INE decidió otorgar el registro a Margarita Zavala a pesar de las inconsistencias en los apoyos ciudadanos que presentó y que contenían apoyos ilegales, en cambio esa misma autoridad le negó el registro a Jaime Rodríguez (el Bronco), y después, como él se inconformo por la resolución del INE ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de La Federación (TEPJDF) el tribunal con argumentos bastante inconsistentes, con base en una extrapolación de conteo de apoyos le otorgó el registro al Bronco como candidato independiente, en esa resolución se tomó en cuenta el número de apoyos pero se soslayó la legalidad de los mismos. Después de todo los dos candidatos aparecieron en la boleta de votación de la elección presidencial, hoy las razones para desconfiar de las autoridades electorales se acrecientan, el presidente del CG del INE Lorenzo Córdoba, ante la preocupación de que se soslayen las situaciones de violencia y de delitos electorales, manifestada por los integrantes de la CCE, afirmó que lo sucedido en Puebla el 1 de Julio fueron hechos aislados porque ellos, el INE, estuvieron a cargo de la elección y que tienen documentado lo sucedido. (Efraín Núñez |Jueves, Agosto 2, 2018, Diario e-consulta.)
Por tanto es de esperar que ellos avalen la violencia y el enorme fraude electoral cometido por los partidarios de la candidata oficial y le dejan la responsabilidad de poner orden al TEPJF, considero que puede ser procedente, ya no está en sus manos, pero con esas declaraciones se justifica la necesidad de que se releven las autoridades del OPLE Poblano, se debe agregar la necesidad del relevo de los miembros del consejo general del INE que como Lorenzo Córdoba Presidente del INE se declaran responsables y cómplices del fraude cometido en Puebla y se les debe responsabilizar de lo que, como consecuencia de sus decisiones parciales, suceda en el conflicto postelectoral del estado de Puebla. La opinión irresponsable de la citada autoridad acerca de los hechos que se presentaron en la elección de Gobernador mencionada, nos conduce a ser muy prudentes, pero al mismo tiempo ser muy enérgicos para que nuestros actos orientados a lograr que la resolución de la autoridad electoral competente responda a criterios que tiendan a limpiar la elección multicitada, y que se inscriba en lo adecuado, que será la resolución que devuelva a los poblanos el derecho de elegir a su gobernador. Se debe organizar a los demócratas poblanos con el propósito de que las ciudadanas y ciudadanos poblanos perfeccionen sus acciones y no permitan que se concrete un triunfo fraudulento. En cambio con las acciones debemos conseguir una elección extraordinaria en las condiciones que permitan que se exprese la auténtica voluntad ciudadana para nombrar a su gobernador o gobernadora, para ello es menester garantizar la neutralidad de las autoridades gubernamentales de las autoridades electorales y la vigilancia para que fuerzas corporativas o poderes fácticos no intenten influir en los resultados de esa elección extraordinaria.
Lo sucedido ha generado un ambiente de desconfianza de la sociedad hacia sus autoridades, es bueno en este proceso intentar disminuir la crispación y la confrontación, no podemos seguir alimentado la polarización en donde cada opción ya prepara trincheras. Se habla de la conducta beligerante de los triunfadores en el ámbito nacional de preparar trincheras para arrinconar al adversario reforzando con lo logrado a nivel local, que es arrollador, para demostrar por esa vía que se equivocaron los operadores del fraude. La otra opción ha caminado usando su control indebido de los órganos electorales y los gobiernos- el estatal municipal y su ya efímero control sobre el congreso- utilizando esas ventajas ya aprobaron la cuenta pública de los presidentes municipales, la cuenta pública de los órganos “autónomos y hasta la cuenta pública del actual gobernador, así como la del sancionado por ellos mismos Eduardo Rivera, están preparando su trinchera. La dinámica se tiene que reencauzar, evitar seguir pretendiendo resolver el problema con una dinámica de mayor distanciamiento, eso representa el camino de simplemente depositar la suerte de nuestra democracia en los tribunales, porque sea cual sea la resolución final del tribunal la unidad de los poblanos será lastimada. La democracia auténtica es un método para resolver las discrepancias normales en una sociedad compleja y plural, siempre y cuando se realicen los procesos de elección manteniendo la credibilidad y legitimidad de todos los que participan en los procesos lo que se dañó, además del resultado cuantitativo fue la confianza en el proceso. Por todas las anomalías cometidas solo es posible superar la desconfianza generada y crear un ambiente de competencia democrática y respeto si se logra que el proceso electoral se repita anulando el proceso de elección de gobernador y organizando una elección extraordinaria en los términos que marca la legislación correspondiente. Para encauzar el proceso en un camino menos crispado y más tendiente a restañar las divisiones a las gestiones para que se limpie la elección le debe acompañar un proceso cuidadoso y respetuoso de acercamiento político, en función de lo planteado me atrevo a sugerir al candidato de la coalición JHH Luis Miguel Barbosa Huerta, que dando una muestra más de tolerancia y de convicción democrática proponga a la candidata de PPAF, que juntos, de común acuerdo, soliciten al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la anulación del proceso de elección de gobernador realizado el 1 de Julio y que, el citado tribunal, ordene que se generen las condiciones para que se realice una elección extraordinaria con autoridades electorales neutrales y con autoridades gubernamentales respetuosas de la ley, es decir que no metan las manos y que se comprometan a hacer que los poderes fácticos públicos y privados respeten los ordenamientos legales, la ventaja de un acuerdo de esta naturaleza es que significa disminuir las confrontaciones y encauzar la elección por el camino de las instituciones, con un acuerdo así se garantiza un resultado electoral legítimo y respetado por todos los poblanos, pueblo y gobierno. Verdad que suena interesante.