Los acontecimientos en las campañas han venido confirmando un conjunto de hechos insólitos; primero y sin mediar explicación a los ciudadanos se nos recetó un cambio en la fecha señalada por la ley para realizar la jornada electoral, en lugar del primer domingo de Junio, el tres de junio, se empezó a manejar por la autoridad electoral el primer domingo de julio, es decir, se fijó el día 1 de julio para la jornada electoral. Las coaliciones que de acuerdo con la ley se debían registrar 30 días antes del inicio de las campañas, las autoridades nos informaron que se podrían registrar hasta antes de que se iniciaran las precampañas. Así por el estilo se vinieron presentando las cosas.
Después de investigar caímos en cuenta de que todo se relacionaba con un decreto constitucional contenido en un artículo transitorio publicado en el Diario Oficial el día 10 de febrero de 2014, en el que se crea el INE y donde se fija como fecha para la realización de la jornada electoral a partir del 2015 el primer domingo de Junio del año de la elección. Así quedó asentado en la LEGIPE, pero en el mismo decreto se estableció que, excepcionalmente, la jornada electoral del 2018 se realizaría en el primer domingo de Julio. Del mismo modo se estableció en el mencionado decreto que el registro de las coaliciones se podría realizar hasta el momento en que se iniciaran las precampañas, en ambos casos la reglamentación necesaria del decreto multicitado quedó pendiente a pesar de que en el mismo decreto se fijaba un plazo para que se expidiera la reglamentación referida, mismo que se extendía al mes de mayo de ese mismo año. El resultado de ese decreto fue la formulación de tres leyes que ahora están vigentes a saber; la LEGIPE, la LGPP, y la LGDCE.
Pero la reglamentación de la excepción del día de la jornada para el 2018 quedó pendiente, y fue hasta el 2018 que el INE sometió ante el TEDPJDF una reglamentación para las elecciones de este año y con ello se reglamentó lo que de las leyes vigentes no es aplicable para el proceso electoral de 2017- 2018. Bien por el INE que así cubrió las exigencias del singular proceso electoral, pero mal por no hacer del conocimiento público el marco electoral integral que norma el desarrollo del actual proceso, elemento que de acuerdo con el artículo 105 constitucional debió estar listo 90 días antes del inicio del proceso electoral en comento. En conclusión, lo que ha faltado de manera inexplicable al INE ha sido transparencia y, por lo tanto, ha faltado certeza en lo que es el marco legal. Considero que el INE debe proceder a enmendar las deficiencias en el respeto a los principios rectores de la actividad electoral.
Un elemento importante que obliga a exigir la certeza jurídica y la transparencia en los fundamentos para tomar decisiones, se debe explicar lo que sucederá el día de la Jornada electoral, considero indispensable que se dé a conocer la logística para la instalación de las casillas, para la realización de la jornada comicial, y al concluir la votación lo que se hará para el escrutinio y cómputo de votos, cómo se integrarán los paquetes electorales, cómo se notificará a los encargados del PREP y cuál será el itinerario de los presidentes de casilla y sus funcionarios para entregar, en el estado de Puebla, los paquetes electorales a los correspondientes: Consejos distritales Federales (15 en todo el estado), a los Consejos distritales locales (26 en todo el estado) y a los Consejos municipales (217 en todo el estado). En fin detallar la logística del día de la Jornada electoral.
En este sinuoso camino de cubrir la ausencia de la reglamentación del decreto constitucional en la parte de la excepción que nos llevó a la Jornada electoral al 1 de julio de 2018, se han dejado de contemplar el cumplimiento de otros principios rectores de la actividad electoral: el de la imparcialidad, especialmente en lo que corresponde a la elaboración de la boleta de votación que a la luz de los nuevos elementos para que los partidos definan su participación que ha mantenido la imparcialidad en lo que se refiere a la relación de los partidos, pero no así en lo que corresponde a los espacios en la boleta destinados a los candidatos. Como se estructuran alianzas electorales es frecuente que algunos candidatos aparezcan más de una vez, en tanto que otros sólo logran aparecer una sola vez, distribuyéndose así el espacio de la boleta de manera inequitativa y parcial, ante ello es necesario que los órganos electorales realicen discusiones para estructurar un modelo de boleta que sea imparcial en lo que corresponde a los partidos y a los candidatos, he propuesto lo que podría ser un una boleta imparcial y las razones por lo que se debe superar esta limitación a la dinámica de nuestra vida democrática.
Por alguna razón el INE en todo el país se ha apresurado a definir el modelo de las boletas y para afianzar el modelo tradicional ha optado por apresurar los tiempos de mandar a imprimir las boletas, al INE le sucedió lo que dice el dicho: “no por tanto madrugar le amanece más temprano”. Le pasó, mandó a imprimir las boletas antes de que se agotaran los tiempos marcados por el proceso electoral para tal efecto, y que les va ocurriendo que la única candidata, además con el carácter de independiente, les renuncia a la candidatura presidencial, renuncia la candidata Margarita Zavala, como consecuencia el INE se ve en la necesidad de tomar un acuerdo en el sentido de mantener la boleta tal y como la diseñó de manera innecesariamente apresurada y, por ello queda con el nombre de la candidata y si alguien vota por ella se considerará ese voto como nulo.
La otra decisión hubiese representado simplemente tirar a la basura el costo de lo que oficialmente dijeron que se habían impreso de esas boletas, alrededor de 40 millones de pesos, eso se declaró oficialmente, pero todo indica por la decisión tomada por el CG del INE, que ya se habían impreso la totalidad de las boletas. No lo reconocieron así porque ello hubiera evidenciado su apresuramiento injustificado en mandar a imprimir ese importante documento electoral. En el encabezado de mi artículo planteo que el INE está desperdiciando una valiosa oportunidad, la razón de tal afirmación es que por lo acontecido se podría, justificadamente, someter a discusión el modelo de la boleta para que en su estructura lograra hacerla corresponder con los principios rectores de la actividad electoral, consagrados en la Constitución con la legislación vigente y con el reglamento de elecciones del INE y que fue avalado por el Tribunal Electoral de la Federación, con ello se podría contribuir a resolver algunos desequilibrios evidentes en la participación de los partidos y candidatos en el proceso electoral federal, pero sobre todo en los procesos electorales de las entidades federativas.
Se optó por mantener la boleta diseñada por el INE que ahora presenta deficiencias democráticas adicionales, se mantuvo el espacio destinado a la candidatura de Margarita Zavala, a pesar de su renuncia, y con ello se desaprovechó la oportunidad de realizar una discusión acerca de la boleta y en ese proceso, además de rescatar los principios rectores de la actividad electoral consagrados en la Constitución, se pudo resarcir un poco la integridad de la autoridad electoral en cuanto a su conducta imparcial e independiente. Ni modo, ha quedado evidente que siguen capturados por los intereses ligados a los poderes fácticos, a los enemigos de la democracia. En caso de que se llegue a aceptar una discusión sobre el diseño de la boleta, reitero en este artículo lo que sería mi propuesta. (Las razones de mi sugerencia del modelo Boleta Imparcial ya fueron expresadas en un artículo especial publicado en este importante medio).
Ahora que el PAN ha planteado ante el INE la necesidad de volver a imprimir la Boleta para la elección de Presidente de la República, su intención es solo quitar a la excandidata Margarita Zavala con el propósito de evitar que le pudiese restar votos al candidato de la coalición “Por México al Frente” Ricardo Anaya. Por esa circunstancia, surge una oportunidad de oro para realizar una discusión previa a mandar a reimprimir las boletas mencionadas, en donde se debe explorar la posibilidad de estructurar una boleta imparcial respecto a los candidatos y a los partidos, y de paso, hacerla más clara para el electorado. (La solicitud se conoció por la Información publicada en el diario “Reforma” del día 24 de mayo, del año 2018).
Las opciones que se presentan son:

[La boleta quedaría así en lugar de la que se diseñó con al menos siete meses de anticipación, cuando no se conocían los candidatos ni la forma en que se habrían de conformar las alianzas. En mi opinión, se debe pugnar porque se respeten los principios rectores de la actividad electoral, en este caso el que se refiere a la necesaria imparcialidad de nuestras autoridades, todas, pero de manera principal las que se erigen como autoridades que organizan y califican los procesos electorales].
La segunda opción que ya se ha impuesto, es a todas luces sesgada, en ella, algunos candidatos aparecen tres veces en la boleta y uno, el único independiente, solo una. Lo raro es que ese que sufre la inequidad, simplemente sigue tan campante. La citada boleta sesgada, en lo esencial, es la siguiente:

[En la reimpresión se cancelaria el recuadro dedicado a la candidata Margarita Zavala y en el recuadro correspondiente al Partido Encuentro Social (PES) se deberá incluir el Nombre de Andrés Manuel López Obrador].