Lázaro confiesa: “Creo que para algo nací (…) Vivo siempre fijo en la idea de que he de conquistar fama ¿De qué modo? No lo sé… ¿De qué pues lograré esta fama con que tanto sueño? Tan solo de libertador de la patria. El tiempo lo dirá.” (Krauze, 1987: 9).
En el periodo comprendido de 1930 a 1940 asume la presidencia de la república Lázaro Cárdenas del Río. Ya en el poder deja claro su propósito principal, concentrarse en el frente único del trabajo y el reparto de la tierra. (Krauze, 1987: 104.) No sin dejar atrás el tema educativo, donde menciona en uno de sus primeros discursos que se hará cargo de las demandas de los campesinos, de sus agravios y sobre todo para que puedan defender la tierra y la escuela. (Sosa, R.2010)
De esa manera, la administración de Lázaro Cárdenas inicia con proyectos firmes marcando una distancia y alejándose de la clase política “corrupta e enriquecida de los años previos”, por lo cual da a conocer que dos de sus grandes elementos van a ser el ejército y los maestros. (Sosa, R. 2010)
Estos proyectos surgen a raíz de observar un país donde estaba muy presente la desigualdad, y de que en las anteriores administraciones las ideas no fueron claras con respecto al rumbo del país. Por lo cual, durante el cardenismo se buscó principalmente la necesidad de justicia, llevándose a cabo acciones para con el otro.[1]
Con ideas precisas, Lázaro Cárdenas asume la presidencia de la república teniendo únicamente estudios elementales, concluyendo el cuarto año de primaria y convirtiéndose también en gobernador de Michoacán. (Serrano, F. 2010).
Es sobrio y sencillo para comer como lo es para hablar; prudente como un viejo, cauto como un estadista, enérgico como un soldado, modesto como un hijo del pueblo y generoso y comprensivo con el dolor ajeno y las aspiraciones honradas del de abajo. (Krauze, 1987:28).
De esa descripción rescatamos los elementos que hacen al personaje, como fue pensar en resolver seriamente la cuestión de la tierra, siendo una necesidad nacional, además de impulsar el desarrollo agrícola y la instrucción pública llevando a cabo una “acción muy activa para lograr el exterminio de los rebeldes fanáticos”. (Krauze, 1987: 36).
Asimismo, siguiendo esa misma línea ¿qué buscaba Lázaro Cárdenas como presidente de la república? ¿En qué aspecto confiaba para que México pudiera tener un rumbo estable? Se han detallado algunos aspectos en relación a los propósitos de este personaje. Sin embargo, para Cárdenas la educación representaba el aspecto principal para un país con un futuro prometedor donde se pudiera incluir al indígena y al campesino.
Con la Revolución Mexicana surgieron múltiples teorías acerca de cómo debía ser la educación pública para resolver los problemas del país, buscando una renovación social no solo en las cuestiones prácticas y acciones del mexicano sino también en la mentalidad de este mismo. (Vázquez s, f: 408-409).
Es por ello que el gobierno Cardenista pensó en una educación socialista para avanzar en el desarrollo y transformación del país, tanto en su aspecto ideológico como agrarista. El objetivo se centró fundamentalmente en los principios que se esclarecieron en la Segunda Convención Ordinaria del Partido Nacional Revolucionario celebrado en Querétaro en 1933 (Ortiz, 2015: 41-42).
De ese modo, los planes de estudio se basaron principalmente en crear una conciencia social. Como es el caso de la educación secundaria donde se incluyó un curso de “orientación socialista” tomando como aspectos importantes el religioso, militar, político, ético, jurídico y educativo. En el nivel medio, la finalidad de la enseñanza de todas las materias se inclinaba a crear conciencia de clase. (Vázquez, s, f: 416).
La enseñanza de la biología se consideró un factor activo de colectividad, con el objetivo de “desterrar fanatismos, combatir prejuicios, errores y supersticiones”. Con ello mismo, el conocimiento de la historia debía situarse en exponer en forma objetiva los hechos, con el propósito de mostrar una sociedad sin explotadores y sin explotados. Es a partir de este momento del año 1935, cuando aparecen los libros de lectura para fortalecer el discurso cardenista
De esa manera, lo anterior mencionado da cuenta de la urgente necesidad de organizar al país en materia educativa, atender el campo y brindar las posibilidades pertinentes a campesinos y maestros con la finalidad de apoyar este proyecto. Sin embargo, esto no significó que no surgieran obstáculos para instaurar el ideal socialista y así los niños asistieran a la escuela, la iglesia fue un factor relevante para avanzar en el propósito.
Este texto es una reflexión hacia el pasado, de los objetivos que se plantearon, de la creación de escuelas, de centrarse en la cuestión de la tierra y de pensar únicamente en el rumbo estable del país, tal como se marcó en la década de los años treinta del siglo XX mexicano. Hoy la estabilidad política es diferente, sin proyectos claros ni concisos, sin seriedad, ni mucho menos la responsabilidad de orientar a México con esquemas acordes a su contexto social.
[1] Ver: Video: Discutamos México, VIII Construcción de un nuevo país, ponente: Raquel Sosa Elízaga y Fernando Serrano Migallón.