El debate entre candidata y candidatos presidenciales del pasado domingo 22 de abril fue un buen ejercicio. A pesar de que todos le echaron montón, Andrés Manuel López Obrador no cayó en provocaciones y los puso en su lugar. Expuso con claridad nuestras propuestas y estoy seguro que logró convencer a la ciudadanía, que aún dudaba, de sumarse a la propuesta de la Coalición Juntos Haremos Historia.
El formato resultó mejor que el utilizado en elecciones anteriores. En su desarrollo ocurrió lo que ya sabíamos que sucedería: todos contra Andrés Manuel López Obrador, sin embargo, la estrategia de atacar al puntero fracasó. En el llamado “postdebate”, la “opinocracia” al servicio del poder pretende presentar a Ricardo Anaya como el triunfador, pero no tuvieron éxito. En estos días, la guerra sucia en contra de Andrés Manuel López Obrador y de los candidatos arreció, están desesperados y la única forma que tienen de responder es por medio de la difamación y la mentira. Estamos seguros que no tendrán éxito. Nosotros seguiremos con nuestro trabajo, recorriendo el país, ganando voluntades, convenciendo de nuestra propuesta a más ciudadanos. Estamos construyendo nuestra estructura de defensa del voto y sumando apoyos.
El segundo debate se realizará el 20 de mayo en Tijuana, Baja California, y tendrá modificaciones respecto al primero, la más importante consiste en que por primera ocasión, varios ciudadanos podrán hacer cuestionamientos a los candidatos, una circunstancia nueva en las campañas electorales en nuestro país. Los debates entre candidatos son importantes, presentan muchas ventajas y fundamentalmente, constituyen un derecho de los ciudadanos para conocer las propuestas, contrastar ideas y conocer el comportamiento de los candidatos frente a sus competidores. En nuestra democracia a nivel federal y local tendría que haber más debates y memos propaganda. Según datos del Instituto Nacional Electoral (INE), el debate del domingo 22 fue visto por 11.4 millones de personas mayores de 18 años y 40% de las personas que tuvieron prendida la televisión esa noche en ese horario, lo sintonizaron.
En el caso del proceso electoral en Puebla, estoy convencido que necesitamos más debates y menos propaganda. Resulta ilógico y contrario a los intereses de los ciudadanos que el Instituto Estatal Electoral (IEE) pretenda hacer un solo debate y con el formato tradicional. Si bien la ley establece que el IEE llevará a cabo por lo menos un ejercicio de esta naturaleza, estoy convencido y lo he solicitado en reiteradas ocasiones, que resulta indispensable que haya más de un debate; dos, tres, cuatro, cinco, los que se requieran para que la sociedad pueda contrastar nuestras propuestas y nosotros, los candidatos, nos veamos obligados a informar y a proponer; empeñarnos en sintetizar nuestros planteamientos y a esforzarnos en comunicar mejor con el electorado.
Además, una cosa muy importante, los debates contribuyen a que podamos limpiar los procesos electorales para que no existan personajes siniestros integrados en los equipos políticos detrás de las y los candidatos que manchen los comicios con su dinero, prácticas y marrullerías, haciendo campañas de desprestigio. La realización de debates limpia el proceso, lo vuelve más transparente, más útil y estoy seguro que mucho más barato. TWITTER: @MBarbosaMX