En este determinado tiempo y espacio es el hombre el actor principal de los eventos y procesos de la vida, con ello mismo se ha dado la tarea de crear todo lo que le es útil y así mismo ver por sus propios intereses. Hoy en día los defectos más marcados en el hombre son el egoísmo, la ambición, la falsedad, elementos que entran en acción en la sociedad. El ser humano va modificando su comportamiento con el paso del tiempo; es aquí como entramos en una nueva etapa para ser emprendedor, innovador o simplemente estancarse. La contemporaneidad es ese momento que permite al hombre desenvolverse día a día, es lo que existe al mismo tiempo, lo actual, derivándose una serie de elementos que repercuten en la sociedad.
Si nos ubicamos en la actualidad se puede visualizar el acontecer que día con día refleja a una sociedad en busca de alternativas para mantenerse, o por lo menos lograr una estabilidad decorosa económicamente, social, política y cultural.
En este caso México asume la contemporaneidad desde una fase de carácter económico. Hablar de la economía mexicana es analizar de qué manera se fortalece, cómo se sustenta. La economía se desarrolla dentro de un sistema capitalista dependiente, pero sobre todo atrasado, la dependencia que padece la economía mexicana es una dependencia estructural reflejada en los ámbitos de la vida socio- económica, es decir la dependencia comercial, financiera y tecnológica que nuestro país tiene con Estados Unidos.
En un país subdesarrollado como México la dependencia y el atraso son sus principales características; de cierta manera no solo se refleja en la economía sino también en la educación, salud, pobreza, así como la sostenibilidad del medio ambiente. Situaciones que no se han atendido con suficiente interés por la falta de organización y coordinación del Estado y las instituciones.
El Estado es quien tiene la responsabilidad para crear condiciones de desarrollo económico, la oportunidad de promover la creación de riqueza y sostenimiento de la sociedad para que pueda vivir y reproducirse.
México como país capitalista asume la contemporaneidad apoyándose de la globalización, la cercanía con Estados Unidos muestra las evidencias de la relación que se tiene con este país. Las empresas extranjeras cada vez toman mayor importancia en la vida económica de México, en los aspectos culturales y en los hábitos de consumo.
Para deleitar el paladar Burger King, McDonald’s, Coca Cola o Walmart y entre otras empresas que invierten en nuestro país y las cuales consumimos se han hecho parte de la vida cotidiana.
La relación de México y Estados Unidos empieza con su ubicación geográfica, compartir miles de kilómetros de su frontera norte ha originado grandes desventajas, no hay una autonomía. El crecimiento económico de México se basa en el turismo, importantes visitas extranjeras que llegan para disfrutar de los paisajes naturales, playas, museos y sitios arqueológicos.
México asume la contemporaneidad como mercado dependiente, no hay un avance fructífero además de seguir permitiendo la dependencia comercial con Estados Unidos y el establecimiento de empresas procedentes del mismo, beneficiándose de las ganancias que se obtienen el país.
La relación de dependencia seguirá existiendo si no hay acuerdos justos y equitativos, la mentalidad del mexicano se limita a implementar estrategias para un desarrollo autónomo que permita satisfacer nuestras propias necesidades, así como interesarse en el por qué de las problemáticas sociales que se presentan. Una idea es crear seres pensantes ante las necesidades, lograr un beneficio colectivo y no seguir viviendo la sombra de la dependencia.
Referencia:
Solís, Leopoldo, Evolución de la Economía Mexicana. El colegio Nacional, México, D.F. 1999.