Frente de batalla

La renuncia al PRI

Los motivos de la renuncia. Una élite corrupta y que hace componendas. Un gobierno insensible.

El 4 de octubre de 1985 me afilié como militante del Partido Revolucionario Institucional. Desde esa fecha hasta este día -32 años después- serví a ese instituto político, del cual he decidido separarme.

Como siempre soy sincero con todas y todos ustedes: Esta determinación, la iba a realizar tras obtener la razón jurídica del Juicio de protección de derechos político-electorales que interpuse ante el Tribunal Electoral, frente a la denuncia de expulsión política y suspensión de derechos que interpuso el 26 de abril el diputado César Camacho ante la Comisión Nacional de Justicia Partidaria del CEN.

No obstante, en estas últimas semanas -además de lidiar con el silencio de la dirigencia nacional y su colusión con quienes han secuestrado al PAN en Puebla-, me entero del allanamiento y robo a mi oficina en el Palacio Legislativo.

Así es: los robos y allanamientos no solo suceden a los transeúntes en una calle oscura, sino también entre diputados en sus propias oficinas. Eso es vergonzoso.

A los actores que están detrás de todo esto, les digo: no les tengo miedo y sÍ, hoy voy a romper el silencio...

Desde mi incorporación como diputado federal, denuncié la barbarie, voracidad y depredación del gobierno panista en Puebla:

- El 10 de septiembre de 2015, interpuse un punto de acuerdo para investigar el robo de combustible en Puebla.

- El 29 de abril de 2016, denuncié públicamente el despido de más de 14 mil empleados estatales.

- En octubre del mismo año, también hice evidente el chantaje político y espionaje que ejerce el panismo secuestrado desde Casa Puebla

- He denunciado explícitamente la privatización del agua, la detestable deuda pública que asciende a más de 70 mil millones de pesos del Fideicomiso EVERCORE, que nos condena a todos los poblanos a pagar obras por más de 50 años.

- Advertí la desaparición material de municipios en el estado ante la Ciudad Modelo AUDI.

Sin embargo, la voz de un diputado, la voz de los presos políticos y la voz de muchos de ustedes, compañeros reporteros, no son suficientes.

Busqué refugio y apoyo en mi dirigencia nacional. Y su respuesta fue el congelamiento y acoso político.

Desde que inicié mi lucha contra la corrupción y opacidad, mi propio grupo político me apartó de las discusiones legislativas, redujo considerablemente mi acceso a tribuna; querían callarme y fundirme en el frio de la curul.

La dirigencia nacional del PRI dice que los traicioné…

- ¿Cómo me pueden hablar de traición?

- Cómo pueden hablar de traición cuando han entregado Puebla a manos del ex gobernador Moreno Valle

- Cómo pueden hablar de traición cuando allanan y roban mi oficina

- Cómo pueden hablar de traición cuando día a día se llenan los bolsillos mientras nuestro pueblo apenas tiene para comer

A la cúpula priista le digo y le reto:

- ¿Quieren hablar?... Pues hablemos, que se enteren los poblanos y los mexicanos…

Hablemos de los financiamientos de la campaña del 2012 y del 2016 en donde por mi parte está todo transparentado en tiempo, en forma y ante quienes correspondió.

Por ello, esa cúpula coludida, prefirió expulsarme políticamente y suspender mis derechos partidistas antes que escuchar a un militante con 32 años de trayectoria y de vocación de servicio.

Me han expulsado y suspendido por denunciar su perversa complicidad.

Sé que ahora me enfrento a dos partidos y a sus aparatos gubernamentales, que buscarán intimidarme, desprestigiarme y sembrarme delitos y, por ello el trabajo de los medios de comunicación es de vital importancia en el ejercicio de la libertad de expresión y de la protección de los derechos humanos.

Hagamos un frente común contra los males de esta élite corrupta y coludida; unámonos sin importar colores, preferencias o linajes... Puebla nos necesita unidos.

Estoy convencido que a Colosio lo mató el PRI corrupto al exhibir el hambre y la sed de justicia.

Durante todos estos años creí en el PRI que estaba a favor de las causas populares, del PRI que defiende los derechos sociales y ahora veo al partido secuestrado por esa cúpula comparsa de Moreno Valle.

Por ello, hoy anuncio mi separación definitiva del Partido Revolucionario Institucional.

Finalmente -amigas y amigos- tras lo sucedido en mi oficina en el Palacio Legislativo, y sabiendo aún más de lo que es capaz el aparato represor de la cúpula denuncio y señalo que hago responsable a César Camacho, Enrique Ochoa y a Rafael Moreno Valle con sus cómplices, de mi seguridad patrimonial y sobre todo de la seguridad de mi familia y de mi equipo de trabajo.

Tengo fe en Dios, el amor de mi familia y la protección del Pueblo… Y con eso ni sus amenazas, robos o traiciones nos podrán detener.

Valoraré con toda responsabilidad mi integración a MORENA, por ser el único partido que está realmente enfrentando a los bandidos que saquean al país impunemente y que entre ellos se otorgan impunidad y protección.

Antes Patria que partido.

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