Opinión

El buen trato de todos los animales

Propósito: usar la defensa de que los animales tienen derechos a no ser maltratados.

Uno de las grandes verdades del crecimiento económico y humano del mundo es que este sólo se pudo construir sobre el lomo y las carnes de los animales: no podemos explicar el crecimiento del mundo sino entendemos que fue y es el uso de los animales lo que le facilitó la vida a las personas, hasta el desarrollo de la maquinaria que sustituyó a los animales en las diversas revoluciones industriales. Pero el rol de los animales no concluyó con la Revolución industrial, sino que seguimos consumiéndolos y experimentando con ellos para nuestro beneficio.

Querido lector, tal vez no ha reflexionado sobre la importancia que tuvieron y aún tienen los animales en nuestra vida, pero el argumento economicista que esgrimo al comienzo del texto tiene la finalidad de hacernos reflexionar sobre la importancia que tienen los animales en nuestra vida.

Esto me lleva al siguiente punto de este escrito: usar la defensa de que los animales tienen derechos a no ser maltratados.

A la fecha, hay personas que asumen que los animales, por su condición, pueden ser tratados y comprendidos como seres inferiores a los seres humanos.

Lo extraordinario de esta situación es que hay instituciones que asumen que los animales no comparten una dignidad con el Ser Humano, ya que este último es un ser racional, mientras que los animales, de acuerdo a esa postura, no lo son.

Incluso el cardenal Norberto Rivera, representante de la Institución Católica de la Ciudad de México y un hombre que siempre está cercano a la polémica por declaraciones poco afortunadas en contra de la comunidad LGBT, criticó que se privilegie a los animales sobre la vida humana.

Su argumento se basaría en la creencia cristiana de que Dios le dio dominio del mundo a Adán y su descendencia haciéndolos superiores al resto de la creación (Génesis 1:26).

En el esquema creacionista que postula el cristianismo no hay problema en cuanto al mandato que ejerce el hombre sobre el reino animal, pero si eliminamos el argumento de que el mundo fue creado para el hombre y además sólo somos consecuencia de una serie de accidentes evolutivos, el dominio que ejerce la humanidad sobre los animales es poco justificado.

Si alegamos que lo que nos hace superiores a los animales es que las personas emplean su razón e intelecto para ejercer “el dominio”, nos amarramos a un argumento que entonces cuestionaría los derechos de personas con autismo en grados avanzados o con discapacidades intelectuales, ya que en el esquema del argumento racional ellos no podrían tener derechos.

Cuando planteé esta interrogante en clase—sobre los derechos de personas con discapacidad del desarrollo, mis alumnas entonces plantearon la necesidad de cuestionar que es ser humano a partir de la problemática de asumir que la racionalidad justifica la superioridad humana.

El autor australiano Peter Singer propone que sin una creencia en Dios, la ética que rige las relaciones humanas se debe estructurar en torno al dolor que podemos provocarle a los otros seres vivientes, ya que el sufrimiento es lo que debemos evitarles a las criaturas vivas.

Esta idea determina porque el aborto se realiza en los primeros tres meses: la columna vertebral aún no se forma en ese tiempo y al no existir este canal corporal, el producto no puede sentir dolor, ya que no hay un “vehículo” que transporte el dolor del cerebro al cuerpo.

Esta idea del dolor debe incluir a los animales: sí ellos sufren dolor y esto se debe a nuestras acciones es necesario replantear cómo tratarlos para que no sufran. Es nuestra obligación, al haber destruido sus hábitats, hacer que los animales tengan las mejores vidas posibles.

Twitter: @Fofi5