El jueves 7 de julio se lleva a cabo dentro de la Galería de UNARTE una de las exposiciones más interesantes que han llegado a Puebla en los últimos años.
La exhibición es de joyería contemporánea y las piezas provienen de distintas partes del globo terráqueo.
No sólo se mostrarán fragmentos únicos de orfebrería, sino que se someterán a concurso para determinar cuál de las piezas es la ganadora por su originalidad y contribución al entendimiento y apreciación del arte contemporáneo.
Retomo las palabras que enuncié en el primer enunciado del artículo: “una de las exposiciones más interesantes…” lejos de ser las palabras trilladas de un cronista de sociales, quiero explicarle querido lector, por qué este certamen es tan importante.
El concurso fue desarrollado por LACOLECTA.MX, un grupo poblano que está fomentando las industrias creativas en nuestro estado.
Hablar de industrias creativas suena bonito pero, ¿qué significa en la realidad cotidiana de las personas hablar de creatividad? Podemos incluso preguntar, ¿qué son las industrias creativas?
Para responder las dos preguntas remontémonos unos años atrás para explorar lo que las industrias creativas significan actualmente.
En el 2002 el Dr. Richard Florida, economista y sociólogo adscrito a la Universidad de Toronto, publicó The Rise of the Creative Class, obra en la que promovía una serie de teorías sobre cómo funcionan y se detonan las economías urbanas de ciudades exitosas, mientras que otras ciudades permanecen estancadas.
La hipótesis de Florida es que las metrópolis prósperas de Norteamérica tienen un elemento humano que hace que las economías crezcan y beneficien a todas las clases sociales que habitan dentro de las urbes.
Florida afirma en su obra que el éxito de ciudades norteamericanas como Austin, Boston o San Francisco es que tienen industrias tecnológicas fuertes que generan una derrama económica que atrae a distintos tipos de personas para vivir y trabajar en ellas y que, a partir de la inmigración que genera la prosperidad urbana, se forman sub culturas que promueven entendimientos distintos de lo que significa la ciudad, a partir de la experiencia compartida por el conjunto humano.
La economía creativa de Florida asume entonces que a partir de estos estímulos se van desarrollando industrias que no existían pero que surgen para subsanar las deficiencias que necesitan ser resueltas en la ciudad.
Florida contrasta el modelo exitoso de estas ciudades con las grandes urbes del Rust- belt ubicadas en el medio oeste norteamericano.
Metrópolis como Detroit o Cleveland, que fueron muy importantes como centros de la industria moderna en el siglo XX, han entrado en un proceso de decadencia económica porque han sido incapaces de adaptar su modelo urbano a las exigencias de la economía y la sociedad liberal actuales.
Para mejorar la economía de cualquier ciudad, Florida lo que propone es que éstas deben mejorar su “metabolismo urbano” atrayendo a la clase creativa compuesta de artistas, trabajadores de software, escritores, académicos, visionarios de negocios que provean de diversidad cultural y emprendedurismos creativos.
A través de sus visiones particulares pueden generar capital económico, cultural y social que dará lo mejor de ellos y de sus vecinos.
La teoría de Florida ha cobrado mayor relevancia en la última década y se comienza a comprender como un sistema que busca mejorar las economías locales, a pesar de las críticas de sus detractores.
Se ha vuelto tan importante la teoría de la economía inventiva, que la UNESCO en el 2004 fundó la red de ciudades creativas, que promueve la asociación de ciudades que ven a la creatividad como una estrategia social que ayuda a la sustentabilidad de los desarrollos urbanos.
Nuestra ciudad fue nombrada integrante de ese consorcio en enero del 2016, gracias a la intervención de La Colecta.mx que busca detonar en nuestra ciudad el tipo de economía creativa que promueve Richard Florida.
Es por ello que el concurso de joyería contemporánea que se lleva a cabo este mes es tan importante para Puebla: es la punta de lanza de más proyectos que tienen la finalidad de promover la economía creativa dentro del estado de Puebla, a partir de iniciativas de la sociedad privada y con la finalidad de promover el crecimiento económico y el desarrollo de nuevos proyectos que a su vez generen trabajos y estimulen más inventiva ciudadana.
En el caso de este concurso los participantes: LACOLECTA.MX, Flor y Canto Joyería, UNARTE, así como la Secretaría de Desarrollo Económico y Turístico de la ciudad de Puebla, están haciendo una labor que busca detonar la economía creativa poblana de maneras insospechadas.
La dirección para visitar la información es UNARTE, Acatlán 81, colonia La Paz, en la ciudad de Puebla. Para más información sobre la exposición visitar la página: http://www.e-consulta.com/nota/2015-12-12/sociedad/unesco-incluye-puebla-en-su-red-de-ciudades-creativas
Twitter: @Fofi5
En castellano el libro se titula La clase creativa: La transformación de la cultura del trabajo y del ocio en el siglo XXI (Ediciones Paidós), 2010.
Traducido al castellano como “El cinturón de óxido.” Se refiere a las ciudades que dependían de la industria automotriz o de acero, pero que a partir de la década del 70 viven en una crisis económica constante porque las industrias que las mantenían se mudaron a otros lugares o porque el precio del petróleo afectó la producción de automóviles estadounidenses y no hizo viable su producción en esas ubicaciones para las tres compañías automovilísticas.
Si quiere explorar las posiciones opuestas puede leer a Jamie Peck. Luchando con la clase creativa [http://www.boell-bw.de/fileadmin/Heinrich-Boell-Stiftung/2008/city/Peck_Struggling_with_the_creative_class.pdf]
([http://www.e-consulta.com/nota/2015-12-12/sociedad/unesco-incluye-puebla-en-su-red-de-ciudades-creativas])
UNARTE ([http://www.unarte.edu.mx/]).