Opinión

Convivencia social y tolerancia

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Los temas que han ocupado últimamente la atención de la opinión pública, a su vez derivados del quehacer gubernamental, sobre todo del poder ejecutivo y del judicial, han sacado a relucir la poca cultura que como sociedad tenemos en materia de tolerancia en nuestro país; esto se manifiesta en todos los niveles, desde la convivencia entre ciudadanos hasta las instituciones que nos conforman, es decir, lo mismo desestimamos a una persona por no pensar o ser como nosotros, hasta ser testigos de la misma actitud entre instituciones como la Iglesia, el gobierno o los partidos políticos; el desacuerdo que se tiene ante las diferentes formas de ver la realidad está caracterizado por la inmediatez de la reacción antes que por el establecimiento de formas inteligentes de ver las cosas; el pragmatismo y la cortedad de miras sustituye a la razón y en este accionar se ofende la dignidad de las personas en aras de argumentos legales, morales, políticos o religiosos.

La tolerancia tiene su origen en la razón, en el logos, como lo entendían los griegos, como razón y como palabra, esto es, como capacidad para comprender y para hacerse comprender. Flaco favor se hacen los individuos o las instituciones que actúan dando muestras de una intolerancia radical, es decir, sólo existe su razón, su libertad, su orden, ven las cosas desde un solo punto de vista inmóvil, obsesivo y, como esta sucediendo, rechazan con violencia a quienes por razón de conducta, religión o ideología no comparten sus actitudes, creencias u opiniones.

El problema no son las opiniones diversas ni las inconformidades sino la forma en que se expresan: en este sentido Gandhi manifestaba: “Si respondemos ojo por ojo, lo único que conseguiremos será un país de ciegos”.

No es objeto de esta colaboración analizar hechos, sino las actitudes que adoptamos ante ellos cuando no son de nuestro parecer. Un derecho fundamental es el derecho a ser heterogéneos, por tanto la sociedad es plural y la tolerancia en una cultura de democracia y convivencia social, se da sobre la base del respeto a la dignidad humana en lo individual, y a la diversidad en lo social.

Respetar en convivencia significa intercambiar puntos de vista con otra u otras personas con el reconocimiento implícito de que les puede asistir la razón, de que nadie ve la totalidad de la realidad humana, y en sociedad, política partidista o democracia, ningún proyecto reúne y satisface la gran variedad de aspiraciones y necesidades de la comunidad. La tolerancia se da a través de una reflexión en torno al reconocimiento del otro, esto implica asumir la diferencia, la pluralidad, el multiculturalismo y la ética, como elementos fundamentales de la tolerancia para fundar una sociedad madura.

Si no respetamos las ideas de los demás, no tenemos derecho a pedir que se respeten las nuestras, sobre este supuesto se asume la tolerancia. La tolerancia como condición fundamental para una cultura de democracia no implica estar de acuerdo totalmente y siempre, tampoco significa permisividad, porque la tolerancia también tiene límites, la sociedad no puede tolerar actos de corrupción, de anarquía o totalitarismo por mencionar algunos, porque sería negarse a si misma.

La sociedad contemporánea tiene que educar al hombre desde el inicio de su desarrollo para asumir la razón de la tolerancia y el respeto por las diferentes perspectivas que circulan en el mundo de la cultura sobre las múltiples concepciones del mundo y la vida. Educar para la tolerancia es educar para la libertad. Educar para la libertad es educar para el pluralismo. Una educación para la tolerancia es una educación para la cultura. Las instituciones de educación como coadyuvantes de la formación de los futuros protagonistas sociales tenemos la responsabilidad de fomentar en ellos una cultura de tolerancia para posibilitar una sociedad abierta, democrática y participativa que realice las aspiraciones de sus integrantes desde las diferentes maneras de pensar la convivencia y el mundo que nos rodea.

[El autor es profesor universitario y miembro de la coordinación de Egresados e Inserción Profesional - UPAEP; correo: arnulfo.jimenez@upaep.mx]