Los Conjurados

Se construye el 2018

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El terreno de las suposiciones terminó. Los hechos, los números y la realidad alcanzaron este proceso electoral que dio como resultado un triunfo muy anunciado, una derrota muy anticipada y un escenario que aporta los suficientes antecedentes sólidos para ir construyendo lo que será el 2018.

  1. El diferencial de votos por los que Tony Gali triunfó en las urnas nos puntualiza que “el descontento generalizado” contra las políticas públicas del gobernador Rafael Moreno Valle no son tan “generales”. Al contrario.
  2. Y es que Moreno Valle logró lo que ningún otro de sus antecesores ha podido: poner a su propio candidato (en primer lugar), luego hacerlo ganar para convertirlo en su sucesor.
  3. Esta victoria en Puebla, y el refuerzo que envió a otros 4 estados de la República en donde ganó el PAN, lo colocan nuevamente en la lista de aspirantes a la candidatura de su partido por la presidencia de la República.
  4. Lo que también significa la reunificación del grupo morenovallista: es decir, el poder logra lo que ningún otro antídoto: lima asperezas entre los distintos equipos, revitaliza fuerzas, borra la memoria de conflictos y diferencias que sucedieron durante la campaña y enfoca nuevamente la atención en el nuevo reto: el 2018. Adrenalina pura.
  5. La paliza que recibió el PRI personalizada en su candidata Blanca Alcalá nos deja en claro que el famoso voto verde del interior del estado y su poderío que provenía de la Sierra se derrumbó. Varias fueron las razones: no se tejieron las alianzas, no se compactaron los acuerdos (no se repartió el pastel), la ayuda prometida del CEN y la palabra empeñada de Manlio Fabio Beltrones jamás se cumplió, pero sobre todo, que los adversarios de Alcalá no sólo estaban en el PAN, sino en su propio partido.
  6. Imposible analizar lo que pasó en el PRI poblano sin la referencia del derrumbe del PRI nacional y el funeral que está pasando en vida el dirigente del CEN, Manlio Fabio Beltrones: jamás el tricolor había sucumbido tanto en la guerra por las gubernaturas. La lectura clara es que los mexicanos están reprobando el gobierno de Enrique Peña Nieto.
  7. Por tanto, el PRI inicia su estrategia para competir para “la grande” del 2018 en Puebla sumamente debilitado, en contra posición del nuevo PAN, conformado por el morenovallismo, será quien lleve una delantera bastante prometedora. Y los nombres que figuran en los primeros lugares son la esposa del gobernador, Martha Erika Alonso, Jorge Aguilar Chedraui y Juan Pablo Piña.
  8. Es decir, figuras como la propia Alcalá (los estatutos internos del PRI lo permiten), y por ende, Jorge Estefan Chidiac, aparecen en la lista de aspirantes a la gubernatura pero en último lugar: el olor a derrota aún es resiente, mientras que se consolidan nombres como el de Juan Carlos Lastiri, Alejandro Armenta y Enrique Doger Guerrero, quienes en este momento ya empiezan a mover sus piezas dentro del tablero del 2018.
  9. La nueva posición de Morena como tercera fuerza política en Puebla nos abre otra puerta para la competencia electoral que vendrá: quien juegue esa posición no ganará, por supuesto, pero será un factor determinante para hacer ganar o perder al PRI o al PAN: depende del perfil que se maneje y calcularán a quién le restará votos.
  10. Tal y como quedó demostrado en esta contienda: fue un error dividir en 3 el voto de los inconformes contra Moreno Valle. El hecho de que la independiente Ana Teresa Aranda, la perredista Roxana Luna y la priísta Blanca Alcalá unieran su discurso contra el gobernador y Tony Gali, logró dividir, y por tanto, menguar la fuerza de los antimorenovallistas. Lo que supuestamente hubiera sido un factor en contra de Gali, lo único que logró fue fortalecerlo.
  11. Falta que pase agua bajo el puente. Pero no es mucha.
  12. El 2018 ya está aquí.

losconjurados76@hotmail.com

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