Opinión

La opción Católica para las personas homosexuales

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Esta semana la imagen de Twitter del Presidente Peña Nieto se pintó con los colores del arcoíris, símbolo de la comunidad LGBT a nivel mundial.

Esto hubiera sido impensable en el siglo XX cuando la homosexualidad era equiparada con un modelo de masculinidad que estaba equivocado, y que además representaba todos aquellos defectos que no debían poseer los verdaderos hombres mexicanos.

Lo que tal vez no sea tan sorprendente para el Lector es que la jerarquía de la Iglesia Católica conservadora expresara su rechazo a la noción de que se le otorguen derechos a la comunidad Gay en lo tocante a la formación de familias homosexuales a través del matrimonio y la adopción de menores.

La Jerarquía local respeta la postura del Presidente pero no comparte su opinión de que las uniones entre personas del mismo sexo deban ser reconocidas como matrimonios.

A partir del planteamiento anterior, tal vez se pregunte ¿qué opciones le brinda la Iglesia Católica a las personas que tienen preferencias homosexuales?

La alternativa que ofrece el catolicismo conservador es que las personas con atracción por personas de su mismo sexo repriman sus impulsos y vivan en castidad.

Hacerlo implica indirectamente también vivir en soledad, ya que hay tentaciones que pueden presentarse fuera de un grupo supervisado que los lleve a practicar el pecado.

La opción de la castidad no es atractiva para hombres y mujeres homosexuales y aquí, en la Arquidiócesis Poblana, no funcionó el modelo que promovió la jerarquía para vivir en castidad.

Para lograr este estilo de vida se fundó en Puebla un apostolado originario de la Ciudad de Nueva York que se llama Courage Latino (Courage que significa valor en castellano y Latino designa a Latino América).

El Almanaque Católico del 2006 define a Courage de la siguiente manera, “ministerio para hombres y mujeres que experimentan atracción homosexual que desean vivir una vida Cristiana casta de acuerdo a las enseñanzas de la Iglesia Católica.”

Mi tesis doctoral versó sobre la masculinidad alternativa que ofrece el catolicismo a los homosexuales.

Para descubrir más allá de lo textual que decía el catolicismo conservador, era necesario ir más allá de las definiciones de los libros y conocer el movimiento de manera personal.

Realicé dos entrevistas con el organizador del capítulo de Courage en la ciudad de Puebla, quien tuvo la amabilidad de responder los interrogantes en dos períodos distintos, en el 2008 y el 2012.

El propósito principal de Courage es ayudar a aquellas personas con tendencias homosexuales a vivir en castidad.

El apostolado propone que a través del seguimiento de los doce pasos que se llevan a cabo en Alcohólicos Anónimos, los individuos con preferencias homosexuales puedan vivir en castidad.

Tanya Erzen escribe que “Courage se adhiere a la noción católica de que la solución a la homosexualidad es la castidad y la vida comunitaria,” pero en el año 2008 cuandoque realicé la primera entrevista, el capítulo que se estaba formando en Puebla creía que la homosexualidad era una construcción anormal, y que naturalmente todos los seres humanos somos heterosexuales.

Esta creencia implicaba que a través de un ejercicio complicado se podría regresar a los homosexuales a la heterosexualidad. Esta postura cambió cuando realicé la segunda entrevista, pero es un modelo que sigue vigente en ciertos grupos de la Iglesia, particularmente aquellos que apoyan la terapia reparativa de Richard Cohen.

En la entrevista que realicé en diciembre del 2012, el mismo organizador explicó que: “el movimiento de Courage no era un grupo que regresara a las persona a la heterosexualidad, sino que buscaba ayudar a las personas a vivir en castidad, así como a combatir las adicciones a la pornografía, a la masturbación y al sexo con otras personas”.

Al ser vistas como adicciones estas deben ser constreñidas para que no causen daño a la persona que las practica y a la sociedad en general.

La comunidad, en esta teoría, sólo debe estar expuesta a los mejores ejemplos por parte de todos los individuos que la conforman y la cultura gay no es un buen ejemplo en su concepción particular.

“Courage” en ese momento canalizaba a sus miembros--que así lo deseaban--a ser atendidos por terapeutas que están de acuerdo con los ideales de la organización a ayudar a las personas a vivir de acuerdo a las enseñanzas de la jerarquía católica.

El movimiento no funcionó en Puebla y se disolvió en el 2012 por varias razones que incluyen la expectativa poco realista de la Iglesia de pedirles a jóvenes que participarán en el movimiento a permanecer castos y atormentados por tener deseos homosexuales.

La Iglesia dejó que el movimiento desapareciera en silencio en Puebla, ya que admitir que no había funcionado significa de cierto modo reconocer que la opción de vida que ofrece a la comunidad lésbico-gay no es realista ni conduce a una mayor felicidad para los hombres y mujeres que ingresaron al movimiento.

Twitter: @Fofi5