Es posible que la lista de errores, tropiezos, enredos, y torpezas sea extensa y que se siga incrementando en los 26 días que aún restan para la elección a gobernador, sin embargo, como un ejercicio de mero equilibrio es necesario exponer los aciertos de los candidatos y de los equipos que los acompañan.
- Por primera vez en la historia de Puebla existen 3 candidatas a la gubernatura, lo que revela el nivel de empoderamiento en el rango político que han alcanzado las mujeres. Podrán criticarlas, evidenciarlas, enjuiciarlas… pero llegaron al escalón más alto en la propuesta de un partido político en el estado, y eso nadie se los puede quitar. Hay que aplaudirlo porque estas mujeres requirieron de un esfuerzo brutal. El siguiente peldaño para las mujeres es que ganen una gubernatura. Al menos esa propuesta hoy ya no resulta inalcanzable o imposible.
- Y es precisamente una mujer la que abandera por primera vez la causa ciudadana en cuanto a candidaturas independientes. Ana Teresa Aranda vuelve a ser pionera: ella ha demostrado que la edad es lo de menos si se cuenta con el valor, el ímpetu y la adrenalina en cuanto a explorar tierras nuevas, vírgenes por conquistar. Hace 30 años se le recordó por montar todo un equipo electoral en una casa de campaña en plena calle por falta de presupuesto, hace 20 por ‘tirarse al piso’ en la revuelta policiaca y ganarle la partida a un gobernador, hace 15 por encadenarse a las puertas del Congreso, hace 5 por retar a su propio partido e ir por la libre para la candidatura por la gubernatura, y hoy por enfrentar a todo un aparato estatal, a una institución electoral, convertirse en un dolor de cabeza para los morenovallistas, y aun salir con la suya: ser candidata.
- Nadie se queda callado: la libertad de expresión de cada candidato para evidenciar a sus adversarios es tal que la guerra de lodo puede llegar a extremos insospechados, como fue en este caso: el lodo llegó a embarrar al electorado… así, la libre expresión fue tal que llegó al extremo de acusar con información incompleta, apócrifa o poco precisa.
- Las redes sociales se convirtieron en carreteras seguras para evidenciar con rapidez cualquier acontecimiento, declaración o crítica, tanto de la gente, periodistas y de los propios candidatos y sus equipos de campaña.
- Así, sin los filtros de algunos medios de comunicación que sólo están al servicio de sus intereses particulares, la información se evidencia rápidamente.
- Por lo mismo, es más fácil detectar el ritmo de las simpatías de la gente hacia un candidato así como el termómetro de las preferencias electorales.
- En otras palabras: inducir, mentir, manipular o maquillar los acontecimientos se hace una tarea más complicada, casi imposible. Ya de nada sirve ‘comprar’ un titular, o más espacio informativo respecto a la radio o la televisión.