Opinión

Los valores morales de Trump contra México

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Donald Trump y su postura política es—desafortunadamente—un tema fácil de criticar y difícil de aceptar.

Las declaraciones que realizó ante el reportero Bob Woodward esta semana, escandalizan y dan tanta tela de donde cortar que podríamos escribir volúmenes sobre su mentalidad y lo que refleja de un segmento de la población estadounidense que está harta de “politics as usual” y que añora un Estados Unidos que no existe en la actualidad.

En la declaración a Bob Woodward, Trump declara tajantemente que el muro que quiere construir entre los Estados Unidos y México deberá ser costeado por los mexicanos http://www.excelsior.com.mx/nacional/2016/03/10/1079996.

¿Cómo puede obligarnos a construir ese muro? Nos constreñirá a erigirlo y si tiene que recurrir a la guerra o amenaza de una movilización entre ambos países, lo hará.

Sí su postura personal, querido Lector, es de incredulidad se lo repito, hay una pequeña posibilidad de que le declarará la guerra a México para conseguir que los mexicanos construyamos un muro que separe a las dos naciones y que nos perjudica tremendamente.

Claro que esta amenaza sólo se dará si gana las elecciones presidenciales de Estados Unidos, y como los Republicanos que no están de acuerdo con su postura señalan, su retórica puede servirle a los Demócratas como arma para ganar las elecciones presidenciales de este año.

A pesar de las posturas bonapartistas de Trump (entendido en este contexto como un gobierno autoritario y plebiscitario, ratificado por sufragio universal https://www.google.com.mx/#q=bonapartismo), Trump estará constreñido por las Cámaras alta y baja del poder legislativo estadounidense, lo que en teoría nos ayuda a los mexicanos.

Trump no es un fenómeno aislado de la cultura estadounidense; obviamente es sintomático de una clase social bastante numerosa que desea un futuro mejor para sí mismos y su posteridad. Están convencidos de que las expresiones del empresario reflejan “la realidad” de cientos de miles de estadounidenses.

Thomas Frank preguntó en el periódico inglés The Guardian, ¿qué motiva a los republicanos que apoyan a Trump a votar por él?. La conclusión de Frank es que son hombres y mujeres de clase trabajadora que están motivados por la ideología racista de Trump y que han sido perjudicados por las políticas económicas que se establecieron desde la década del 80.

Frank no está sólo en esta acepción: el columnista Timothy Egan del New York Times también lo afirmó al escribir que desde la Guerra Civil estadounidense (1860-65) el mayor temor había sido desencadenar el racismo que sienten los blancos contra las minorías étnicas.

Frank desarrolló su hipótesis de que al contar con el apoyo del Ku Klux Klan y de los Neo-Nazis, esto no generó repudio en las filas trumpistas, sino que fue aceptado sin parpadear por los partidarios de Trump (http://www.nytimes.com/2016/03/04/opinion/campaign-stops/the-beast-is-us.html?rref=collection%2Fcolumn%2Ftimothy-egan&action=click&contentCollection=opinion&region=stream&module=stream_unit&version=latest&contentPlacement=1&pgtype=collection&_r=0).

Si los americanos que apoyan a Trump son en una mayoría racistas como afirman Egan y Frank, tenemos que reflexionar sobre el Presidente estadounidense actual, que pasará a la historia como el primer Ejecutivo Afro-Americano.

Se esperaba mucho de su gestión, pero desafortunadamente fue un desencanto. Las políticas liberales y fiscales de Barak Obama no dieron los resultados que esperaban de su presidencia y afectaron principalmente a la clase media que apoya a Trump (http://www.huffingtonpost.com/paul-stoller/barack-obama-and-the-slow_b_5419289.html).

Los electores norteamericanos se toparon con un Presidente demócrata que polarizó más a la población al rehusarse a hacer compromisos con su contraparte política, y su terquedad disfrazada de una postura moral superior que le impide negociar porque sacrificaría unos principios morales que son importantes para el Partido Demócrata estadounidense.

Una búsqueda en Google.com de las palabras “Obama does not negotiate” (Obama no negocia) arroja 18, 900,000 resultados y sólo en la primera página de la búsqueda aparecen citas de Obama no negociando con los Republicanos en rotatorios serios como el Washington Post, The Huffington Post, y The Washington Times.

Obama parece presagiar que en el corto plazo, la política estadounidense se estará rigiendo por este tipo de políticos que asumen que la política consiste en salirse con la suya, y no realizar acuerdos e imponer su punto de vista basado en un mito de la superioridad de sus argumentos.

Twitter: @Fofi5

Es interesante destacar que en la Guerra entre México y Estados Unidos (1846-48) hubo opositores a la política expansionista del Presidente estadounidense James K. Polk en el Congreso estadounidense. Entre los más fieros oponentes a la guerra estaba Abraham Lincoln, quien desde su escaño en el congreso llamó a la guerra “inmoral y una amenaza a los valores republicanos de Estados Unidos.” Aun así, el partido de los Whigs perdió el debate ante los Demócratas y la guerra entre ambos países se llevó a cabo para perjuicio de México.