Opinión

La labor colectiva y los beneficios sociales

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En estos días la emoción es palpable por la visita de Su Santidad, el Papa Francisco I.

Si las canonizaciones de los Papas Juan XXIII y Juan Pablo II revelan algo, es que el Papa de origen argentino tiene el potencial de ser reconocido como santo después de su muerte.

Uno de los atributos importantes de la santidad es la bondad y a pesar de que empiezo el artículo hablando de la visita papal, el énfasis de hoy es hablar de la bondad fuera de un contexto religioso.

Estamos conscientes de los problemas que acosan a la sociedad: basta pararse en un alto para contemplar la pobreza económica de los limpia-parabrisas, las mujeres de la Sierra poblana que venden mazapanes, los inmigrantes centroamericanos pidiendo dinero para su viaje al norte e incluso los perros callejeros que deambulan por las calles pidiendo caridad… todo síntoma de una pobreza económica y social que nos rodea y que necesita ser redimida a través de ejercicios piadosos.

La humanidad que se necesita para aliviar distintos males sociales no proviene del Vaticano cada vez que nos visita un Pontífice, sino que podemos encontrarla aquí, en nuestra ciudad y—afortunadamente-- hay varios ejemplos de personas que a través de distintas organizaciones están tratando de incidir de manera positiva en nuestra sociedad mediante una labor que beneficie a las personas más desprotegidas.

Hablemos en la columna de hoy de uno de estos grupos que está creando un cambio para bien.

En días recientes tuve la oportunidad de sentarme con Luly Yitani, Presidenta del Club Rotario Puebla Colonial.

La franqueza de Luly al abordar distintos temas fue refrescante e ilustrativo; existen grupos de personas en nuestra ciudad que sin necesidad de un mandato divino avalado por una Iglesia hacen el bien a diversos sectores de la sociedad conscientes de que hay tantos problemas, que sólo una serie de esfuerzos colectivos e ininterrumpidos pueden efectuar un cambio.

Para los que no saben el Club Rotario se fundó en 1910 en la ciudad de Chicago por el abogado Paul P. Harris; la finalidad era promover que grupos de amigos y empresarios se dedicaran a practicar el altruismo entre los diferentes grupos marginados que requirieran asistencia, pero que no la conseguían a través del gobierno estatal o federal.

En los primeros años de su fundación se aceptó que el grupo rotario no tendría filiación política ni religiosa, hecho importante que independiza al grupo de las agendas internas de aquellos estamentos.

El Club Rotario comenzó como una organización de hombres, cuyas esposas podían participar pero en un segundo plano, siguiendo la creencia decimonónica de que la mujer era el ángel del hogar y que su participación en obras caritativas estaba subsumida al apoyo que le podían brindar los hombres de su vida.

A partir de la década del 80 en Estados Unidos un grupo de mujeres obtuvo el derecho de participar como miembros activos del Club Rotario y se fundaron clubes rotarios mixtos o exclusivamente masculinos o femeninos. En nuestra ciudad es un fenómeno reciente el que se hayan creado clubes específicamente para mujeres.

Nuestra cultura sexista utiliza el dicho vulgar de “Mujeres juntas, ni difuntas” para explicar que es una mala combinación permitir que se reúnan mujeres solas por los problemas que se ocasionan sin la supervisión de un hombre; El Club Rotario Puebla Colonial demuestra la falsedad y el odioso machismo que acompañan esas palabras.

Las cifras hablan por sí solas ya que bajo la presidencia de Luly en el período 2015-2016, el Club Puebla Colonial:

-Apoya la causa internacional del Club Rotario de vencer a la polio a nivel mundial en el 2016 bajo el lema en inglés “End Polio Now.” Esto lo hace a través de la creación y venta de un peluche que se llama Polyto y cuya venta ayuda a recaudar fondos para esa noble causa,

-Becó a una mujer de la comunidad de Pahuatlan en la UPAEP para estudiar la licenciatura en medicina con la consigna de que cuando concluya regrese a su comunidad a ayudar con sus conocimientos a amigos, familiares y vecinos,

-En diciembre del 2015 a través de la “Jornada Social y de Salud” fueron a Cuauneutla de la Paz donde llevaron consultas médicas con la Cruz Roja y los donativos fueron 1,500 cobertores, 300 despensas, 1500 prendas de ropa, consultas dentales gratuitas, piñatas, juguetes, medicamentos, 2,000 pañales y 3 sillas de ruedas.

-Trabaja con la Casa de Asís ayudando a las internas a conseguir víveres para las niñas y además donaron una lavadora a la Casa de Cuna.

Lo que describo es la punta del iceberg; el Club que preside Luly no sólo apoya causas que se encuentran en nuestra entidad federativa sino que recauda fondos para apoyar otras causas a nivel internacional.

No es poca cosa lo que hace el Club Rotario en el mundo, ya que gracias a su postura apolítica y secularizada ha conseguido el apoyo de grandes personalidades que buscan beneficiar a la sociedad; ejemplo de esta afirmación son Bill y Melinda Gates que trabajan con Rotary International para erradicar la polio en la tierra.

Luly y el Club que preside creen en realizar una labor colectiva que puede beneficiar a una sociedad que necesita ayuda.

Así es como podemos resumir la labor del Capítulo Puebla Colonial, mejorar algunos aspectos de la sociedad que otros grupos no pueden hacer.

Si quieren apoyar a la lucha contra la Polio que incentiva el Club Rotario pueden contactar al Club Puebla Colonial que preside la Maestra Yitani a través de la página de Facebook: https://www.facebook.com/clubrotario.pueblacolonial/?fref=ts

Twitter: Fofi5