Era la última señal, todavía rondaba un ápice de esperanza, se cruzaban los dedos y se apostaba por la recuperación de la garra del PRI… hasta que salió publicada la lista de candidatos a diputados plurinominales de la Cuarta Circunscripción, en donde están incluidos los estados de Morelos, Puebla, Guerrero y el Distrito Federal.
Entonces, el desastre se desveló: sin necesidad de esperar la tan citada jornada electoral del 7 de junio, se confirman varias verdades irrebatibles:
- Al CEN le vale un cacahuate Puebla. Y por tanto, actuará en consecuencia en la parte más sublime, sensible y perversa: la asignación de liquidez económica para sus candidatos.
- En pocas palabras, el CEN dejará solos a los candidatos que postulará para este estado, y ya lo está haciendo desde este preciso momento.
- Para empezar, de los siete lugares que se reservaron para los poblanos en la lista de pluris, sólo uno (el número 6) tiene verdaderas posibilidades de llegar a una curul, y el resto, que estaban siendo apoyados por los líderes locales de mayor peso, fueron bateados de una forma indecente y hasta humillante.
- Resulta que en el primer lugar de la Cuarta Circunscripción, el CEN palomea una vez más a una antorchista: Ercilia Córdoba Morán, (si, otra vez el apellido Córdoba Morán), pasando por encima de las recomendaciones del subsecretario de estado Juan Carlos Lastiri, el exgoberandor Melquiades Morales Flores, o la senadora Blanca Alcalá Ruiz.
- Es decir, que los verdaderos poblanos quedaron prácticamente bloqueados y sin posibilidades reales de llegar a una curul en San Lázaro, al ubicar en el lugar número 11 a Héctor Jiménez y Meneses, en el 16 Marisol Calva García, en el 19 José Mario Conde Rodríguez, en el 29 Edgar Chumacero Sánchez, en el 36 María Esther Hernández Mayoral y en el 39 Lorenzo Rivera Nava.
- Obviamente, todos ellos aceptaron el papelón por amor al partido, al compromiso político con sus mecenas y obligados a la mala por el CEN. Es obvio que no cabe, en su situación, una llamada de felicitación.
- El descontento y la rabia de los poblanos priístas ya no se puede ocultar. Es más, todos los líderes poblanos están furiosos. Nunca habían estado más solos que hoy. Sus preguntas suelen ser las mismas, y lo peor, es que no tiene respuesta aún: “¿en qué está pensando el equipo del presidente Peña?, ¿habrá un lugar aún más deprimente y deplorable del que se encuentra en este momento el partido local?, ¿existe un desfiladero para otro desfiladero?, ¿Por qué Peña Nieto tomó la decisión de entregar el partido al PAN, en específico al gobernador Rafael Moreno Valle?
- Y es que de cómo le vaya, de cómo la gire y hacia dónde vaya el PRI poblano, al gobierno del presidente Enrique Peña Nieto le tiene sin cuidado.
- De estrategias de campaña, formaciones de equipos, designación de presupuestos, apoyo económico y de más situaciones, mejor ni hablamos. El PRI de Puebla está desamparado.
- Salvo honrosas excepciones, como Jorge Estefan Chidiac en Izúcar de Matamoros, los resultados que se vislumbran de la contienda son obvios: será una masacre para el tricolor.