En la última década en México se incrementó en un 50% los niños y adolescentes que presentan obesidad y todas sus consecuencias: diabetes, hipertensión, afectaciones neurológicas, en hígado y corazón, así como las repercusiones en su conducta, carácter y autoestima, que los marcarán para el resto de su vida. A nivel nacional, Puebla ocupa el 5to. lugar, según información recabada en la delegación estatal del IMSS.
Ante esta realidad, es válida la pregunta ¿por qué están engordando nuestros niños?
A diario los medios de comunicación envían a los niños poderosos mensajes sobre la fantasía del ‘cuerpo perfecto’: a ellas sobre delgadez extrema y rigurosas dietas para llegar a la talla ‘cero’, y a los niños sobre cómo lograr el día de mañana un cuerpo musculoso y esculpido; esto mientras sus padres los inducen al ‘fast-food’ saturada de harinas, grasas y alimentos procesados, así como a una total ausencia de ejercicio. Nuestros niños tienen sobrepeso a causa de nuestro mal ejemplo, que los está orillando a sufrir desórdenes alimenticios que afectan su peso, salud y conducta.
La directora de Salud Integral Inteligente, Lourdes Farrera, explica 12 puntos a seguir para que los padres de familia tengan en cuenta en el momento de educar a sus hijos en cuestiones alimenticias:
1. Empieza por ser el ejemplo: si no comes pescado o verduras, ni te gusta la actividad física, resultará imposible exigirles a ellos que lo hagan.
2. Ofréceles y dales todo tipo de apoyo (amor y paciencia): Diles a tus hijos que los amas y abrázalos. Sus sentimientos se basan en lo que sus papás sienten por ellos.
3. Aumenta la actividad física de la familia: Caminatas, patinar, montar en bici, nadar, días de campo, bailar, subir y bajar escaleras (evita el elevador) y en tramos cortos no utilices tu coche.
4. Enseña hábitos de alimentación: una alimentación más sana (infórmate con un nutriólogo) desde bebé ayuda a que el niño asimile como normal ingerir una dieta variada y equilibrada.
5. No los obligues a seguir dietas rígidas: Limitar que los niños que coman puede interferir en su crecimiento y desarrollo. Recuerda que es la principal causa de que se produzcan desórdenes alimenticios en los pequeños.
6. No prohíbas los dulces. Restríngelos e intercámbialos por frutas en paletas, helados o aguas.
7. Anima a tu hijo a comer despacio: para que empiecen a detectar la satisfacción de comer con moderación.
8. Motiva una mesa divertida: Evita temas delicados y regaños en la mesa. Que la comida sea un lugar armónico para compartir con la familia.
9. involucra a los niños en las compras y preparación de los alimentos.
10. Nunca coman frente al televisor.
11. No utilices la comida para castigar o premiar.
12. Sirve raciones adecuadas al tamaño y edad de tu hijo.
(Para mayor información dirigirse a Salud Integral Inteligente (SII) tel. 2942676,
lulufarrera16@yahoo.com.mx)