Lo que antes criticaba, hoy lo promueve. Carlos Martínez Amador, director de Gobierno del estado de Puebla, pasó de cuestionar los llamados “despensazos” utilizados por políticos para ganar simpatías electorales, a impulsar el programa “Básicos Baras”, mediante el cual se comercializan productos de la canasta básica a precios de entre 80 y 100 pesos.
Años atrás, Martínez Amador sostenía que ganar elecciones mediante “despensazos” era complicado. Hoy, de cara al proceso electoral de 2027, encabeza una estrategia que lleva productos básicos a las familias, pero ahora con un precio de por medio.
La contradicción es evidente: lo que antes señalaba como una práctica electoral, hoy parece encontrar una nueva fórmula: ya no regalar la despensa, sino venderla y convertirla en herramienta de posicionamiento político.
Desde una posición responsable de la gobernabilidad estatal, Martínez Amador debería estar ocupado en atender los asuntos internos de Puebla y no en construir, desde el servicio público, una plataforma política rumbo a 2027.
En Huauchinango, la pregunta no es cuánto cuestan los “Básicos Baras”, sino cuánto terminará costando políticamente esta estrategia a quienes pretenden utilizar la necesidad de la gente como capital electoral. (JH)