A más de un mes que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró de manera parcial y temporal el Relleno Sanitario de Chiltepeque por excesos de lixiviados, el activista Darinel Keller denunció otra vez escurrimientos contaminantes en barrancas cercanas al sitio.
A través de una transmisión en vivo en las inmediaciones de Chiltepeque, el ambientalista documentó de nuevo la presencia de líquidos provenientes de la basura en cauces de agua y tomó muestras para analizar su composición y determinar el nivel de contaminación.
Trabajadores ocultan lixiviados
El activista mostró en su transmisión una barranca y aseguró que el volumen del agua era mayor que se observó en visitas anteriores, también como el color del escurrimiento cambió por la presunta mezcla de tierra y materiales contaminantes.
Keller denunció la presencia de trabajadores en la zona para cubrir los escurrimientos en la zona, lo que consideró “están cometiendo un delito y no lo saben, los mandan a tapar”.
Las denuncias sobre la contaminación de barrancas y cauces cercanos al Relleno Sanitario de Chiltepeque comenzaron en 2025 en la junta auxiliar de Santo Tomás Chautla, donde residentes y colectivos ambientalistas acusaron que los lixiviados aumentan en temporada de lluvias.
El activista relató que en recorridos previos integrantes de la prensa y activistas enfrentaron hostigamientos, por lo que aseguró que actualmente realizan visitas acompañadas para reducir riesgos.
(RV)