A unas horas de que comience el torneo deportivo más importante del mundo el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que durante la noche de este jueves 11 de junio su país llevará a cabo un ataque en contra de Irán y que se quedará con todas sus instalaciones petroleras, tal como lo hizo con Venezuela.
Irán respondió asegurando que la tregua declarada entre ambas naciones ya es irrelevante, tras los ataques sostenidos desde ayer entre las dos naciones, por lo que el estrecho de Ormuz volverá a cerrarse por completo a todo tipo de embarcaciones, petroleros y mercantes, así como a pequeños pescadores, a quienes solicitaron alejarse de la zona.
Iran announced that Iranian and regional fishermen should refrain from fishing in the Strait of Hormuz and stay away from the area. — IRIB (Islamic Republic of Iran Broadcasting) (@iribnews_irib) June 11, 2026
En su publicación Donald Trump, el primer presidente estadunidense en ser declarado culpable de violación, explicó que “En un futuro no muy lejano, tomaremos la isla de Kharg y otros puntos estratégicos de infraestructura petrolera, y asumiremos el control total de sus mercados de petróleo y gas, tal como lo hemos hecho con Venezuela”.
Momentos después declaró para Fox News que los ataques contra Irán serán los más grandes que se han hecho hasta ahora y que “preferiría no atacar ni puentes ni centrales eléctricas”.
Trump: "I don't know if America has the appetite to do what I would really much prefer doing. We've lost 13 soldiers in two wars. In Iraq-- in Iran we lost 13. In Vietnam we lost hundreds of thousands. We didn't have the right leadership, to be honest. If it were me, I would've… pic.twitter.com/yd9gakueCo — Aaron Rupar (@atrupar) June 11, 2026
Respecto a su ímpetu imperialista señaló que desearía quedarse con la isla de Kharg: “No sé si Estados Unidos tiene la capacidad para ello”, comunicó por teléfono al canal de noticias, refiriendo a una escalada militar para apoderarse de territorio soberano de otro país.
La isla de Kharg es una terminal de explotación de petróleo ubicada a unos 30 kilómetros de las costas de Irán que está en operaciones desde los 60 del siglo pasado; desde que comenzó la guerra redujo su producción diaria a 1.5 millones de barriles, aunque históricamente la isla produjo el 90 por ciento de las exportaciones de crudo del país.