La rehabilitación del parque Juárez en Tehuacán desencadenó una ola de puestos ambulantes en sus alrededores, comercio que anteriormente no existía en esa zona e incluso se ha extendido a calles aledañas.
Luego de la inauguración del lugar, varios ambulantes que habitualmente vendían ahí permanecieron a la expectativa de que se les asignara un espacio dentro del parque; sin embargo, las semanas transcurrieron y no se les permitió instalarse, por lo que terminaron colocándose en los alrededores.
El comercio informal creció sobre la primera de Morelos y 1 Oriente, vialidades aledañas a esa área verde.
De acuerdo con los comercios establecidos, algunos de los puestos ambulantes no existían antes de la remodelación y aprovecharon el cambio para comenzar a vender.
Señalan que es común que esto ocurra: los nuevos vendedores alegan que ya estaban, aunque no puedan probarlo.
La autoridad no se ha pronunciado al respecto y aparentemente lo permite. Sin embargo, el ambulantaje no se limita a los alrededores del parque; también en Los Arcos, edificio considerado histórico, se presenta la misma problemática.
Desde hace meses, en ese lugar se venden todo tipo de productos: alimentos, café, antojitos, bisutería y juguetes, todos ofrecidos por comerciantes ambulantes.
La calle Agustín A. Cacho, que colinda con la 5 Oriente, también enfrenta un ambulantaje difícil de controlar. Pese a ser comercios informales, sus operadores pagan por un espacio y por el servicio de recolección de basura. (KR)