Un nuevo conflicto bélico se oficializó ayer en el mundo: Pakistán señaló que comenzará una guerra abierta en contra de Afganistán, tras una serie de ataques bilaterales en los últimos meses.
La guerra abierta entre Pakistán y Afganistán comenzó la madrugada del viernes —jueves por la noche en México— con un bombardeó contra la capital afgana Kabul, y las ciudades Paktia y Kandahar.
نیٹو کی افواج کے انخلاء کے بعد یہ توقع کی جاتی تھی کہ افغانستان میں امن ھو گا اور طالبان افغانُ عوام کے مفادات اور علاقہ میں امن پہ توجہ مرکوز کریںُ گے۔مگر طالبان نے افغانستان کو ھندوستان کی کالونی بنا دیا۔ ساری دنیا کے دھشت گردوں کا افغانستان میں اکٹھا کر لیا اور دھشت گردی کو… — Khawaja M. Asif (@KhawajaMAsif) February 26, 2026
Las autoridades pakistaníes señalaron que sus ataques dejaron al menos 200 heridos y 133 talibanes afganos muertos —integrantes del movimiento islámico fundamentalista que gobierna el país desde 2021.
Pero Zabihullah Mujahid, portavoz de los talibanes en Afganistán, rechazó la cifra y aseguró que no se registraron víctimas mortales ni heridos.
Tonight, Pakistani military strikes reportedly targeted multiple locations across Afghanistan, including Kabul, Kandahar, Paktia, Ningarhar, and Kunar. In Kabul, neighbourhoods such as Wazir Akbar Khan, Arzan Qemat, Darul Aman, Khushal Khan, and areas near Kabul airport were… pic.twitter.com/vcmY6S8keo — BILAL SARWARY (@bsarwary) February 26, 2026
Horas después, el portavoz talibán señaló que atacaron diversas bases e instalaciones del ejercito de Pakistán, ubicados en la frontera de más de 2 mil 640 kilómetros de longitud que separa a ambos países.
Como resultado señaló que asesinaron a alrededor de 55 soldados pakistaníes y recuperaron 13 cuerpos sin vida de sus hombres.
ONU, Rusia, China e Irán piden cese en guerra Pakistán vs Afganistán
Una vez que se formalizaron las hostilidades y se declaró la guerra abierta entre ambos países, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así como Rusia, China e Irán solicitaron un cese en los ataques.
El relator especial de la ONU para Afganistán, Richard Bennett, exigió una desescalada inmediata de la violencia y pidió respeto al Derecho Internacional, a los Derechos Humanos y las vidas civiles expuestas.
Los ministerios de relaciones exteriores de Rusia, China e Irán solicitaron a ambos gobiernos que se detengan los ataques y se abra el diálogo para evitar bajas humanas.
China e Irán se ofrecieron como mediadores en el conflicto, para que Pakistán y Afganistán lleven a cabo un dialogo diplomático; Rusia también solicitó que reanuden las conversaciones.
Con información de La Jornada, The Objetive, El Financiero y RFI (JRLM)