Entre aplausos, lágrimas y recuerdos, familiares, amigos y habitantes de Huauchinango dieron el último adiós a Juan Cervantes Quiroga, mejor conocido como el payaso “Chicharito”, quien durante más de tres décadas llevó alegría a generaciones enteras.
El cortejo fúnebre partió desde su domicilio y recorrió diversas calles del municipio hasta llegar a la Plaza Cívica, sitio que fue escenario habitual de sus presentaciones dominicales.
Ahí, compañeros del gremio, conocidos y ciudadanos se reunieron para rendirle un homenaje de cuerpo presente, recordando su entrega al arte de hacer reír.

Originario de Xicotepec, Cervantes Quiroga encontró en Huauchinango el lugar donde consolidó su carrera y su vida.
Durante más de 35 años se convirtió en una figura entrañable, ganándose el cariño del público infantil y adulto.
Su fallecimiento ocurrió el pasado 16 de febrero, tras enfrentar diversas complicaciones de salud.
Payasos de Huauchinango y de municipios cercanos acudieron a despedir a quien consideraban un maestro.
Muchos reconocieron que aprendieron de su experiencia, creatividad y pasión por el oficio de payasito.
Más allá de las diferencias que pudieron surgir con el paso del tiempo, coincidieron en destacar su carácter noble, su capacidad de perdonar y su disposición para saludar siempre sin rencores.
“Chicharito” también se distinguió por mantenerse actualizado, incorporando a sus espectáculos artículos novedosos que traía desde la Ciudad de México y otros lugares, como globos luminosos, efectos visuales y accesorios que enriquecían sus presentaciones.
Tras el homenaje, el cortejo continuó hacia el Panteón Municipal de Cuautlita, donde fue sepultado.
Su partida deja un vacío en el gremio artístico y en la comunidad, que hoy despide a uno de sus más queridos exponentes del entretenimiento popular.
Juan Cervantes Quiroga “Chicharito” será recordado como símbolo de alegría, dedicación y vocación, cuyo legado permanecerá en la memoria de Huauchinango por muchos años. Descanse en paz. (KR)