El último día del Carnaval de Huejotzingo 2026 se vivió entre el estruendo de los mosquetones y el paso firme de los batallones que recorrieron las principales calles.
La edición 158 reunió a miles de familias y visitantes que desde temprana hora se congregaron para presenciar el cierre de una de las celebraciones con más de 150 años de historia en el país.
En esta edición participaron más de 20 mil danzantes organizados en distintos batallones. Zacapoaxtlas evocaron al Sexto Batallón que combatió en 1862; Zuavos y Zapadores representaron al ejército francés; mientras que Indios Serranos, Turcos y Negritos aportaron identidad y tradición a la escenificación de la Batalla del 5 de Mayo, el Casamiento Indígena y el Rapto de la hija del corregidor por Agustín Lorenzo.
Así el ambiente en el último día del #CarnavalDeHuejotzingo 2026, con más de 20 mil danzantes, pólvora al aire y trajes que superan los 30 mil pesos. Una tradición con más de 150 años que volvió a llenar de historia y orgullo las calles del municipio. Vía: @OrtizSamad66573 pic.twitter.com/YvQgFnbKSS — Periódico e-consulta (@e_consulta) February 17, 2026
El estruendo de la pólvora volvió a ser protagonista. Cada mosquetón es una pieza artesanal elaborada en talleres especializados, con un costo que puede oscilar entre 8 mil y 15 mil pesos, dependiendo de los materiales y detalles.
Su uso requiere permisos y medidas de seguridad, pues forman parte esencial de la recreación histórica que distingue a este carnaval a nivel nacional.
La indumentaria también representa una inversión considerable. Los trajes, bordados a mano con chaquira, lentejuela y aplicaciones metálicas, pueden alcanzar precios que van de los 20 mil hasta más de 30 mil pesos, según el diseño y complejidad.
Muchas familias dedican meses de trabajo para confeccionar cada pieza, que se hereda y conserva como patrimonio familiar.
Las máscaras, talladas en madera o moldeadas en cartón y pintadas a detalle, completan el atuendo tradicional.
Estas piezas, elaboradas por artesanos locales, pueden costar entre 1,500 y 4 mil pesos, dependiendo del acabado y los materiales utilizados.
Autoridades municipales reportaron saldo blanco y una importante afluencia turística, con visitantes de distintos estados y presencia internacional.
La derrama económica beneficia a hoteles, restaurantes y comercios, consolidando al carnaval como uno de los principales motores culturales y económicos del municipio.
Con cuatro días de actividades, miles de participantes y una tradición que supera siglo y medio de existencia, la edición 158 del Carnaval de Huejotzingo reafirmó su valor como patrimonio cultural vivo.
La combinación de historia, arte popular y organización comunitaria mantiene a esta festividad como referente nacional e internacional. (KR)