El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Puebla reconoció que mantiene un pendiente en materia de seguridad dentro de sus zonas arqueológicas y museos, debido a la falta de circuitos cerrados de vigilancia y protocolos actualizados para la protección del patrimonio cultural.
El titular del Centro INAH Puebla, Gustavo Donnadieu González, explicó que el instituto trabaja en renovar los equipos de monitoreo y en actualizar los protocolos de resguardo para cada espacio bajo su administración, con el fin de fortalecer la seguridad en museos de sitio, zonas arqueológicas y colecciones del estado.
Esta situación fue planteada en septiembre pasado por trabajadores del INAH en Puebla, quienes solicitaron mayor seguridad y la apertura de museos pendientes, durante una reunión con la dirección general del organismo.
Entre las peticiones se incluyó la habilitación de la zona arqueológica de Teteles de Ávila Castillo, que se perfila como la novena zona abierta al público en Puebla.
Donnadieu informó que ya se mantienen pláticas con el municipio de Teteles de Ávila Castillo para definir los protocolos de mantenimiento y seguridad que permitan fijar una fecha de apertura del sitio.
Recordó que el espacio museístico y el campamento arqueológico fueron entregados a inicios de 2025, pero aún requieren ajustes técnicos antes de su inauguración.
Respecto a los daños ocasionados por el sismo del 19 de septiembre de 2017, el titular del centro precisó que aún existen inmuebles por restaurar, principalmente en la región mixteca.
Los trabajos actuales se concentran en 18 comunidades, con el propósito de rescatar templos históricos y concluir las obras antes de diciembre de este año.
El INAH en Puebla prevé continuar en 2026 con la restauración de templos y edificios patrimoniales que permanecen en riesgo, en coordinación con la Secretaría de Cultura federal. (LV)