La refinería Olmeca de Dos Bocas, en Tabasco, enfrenta señalamientos de pobladores y organizaciones civiles por emisiones contaminantes que están afectando la salud de los habitantes, particularmente de niños que asisten a escuelas cercanas.
La quema de gases en el mechero de la refinería genera densas columnas de humo negro y amarillo, lo que ocasionó alertas sobre la calidad del aire.
Juan Manuel Orozco, oficial de Proyectos de Conexiones Climáticas y residente de la zona, explicó en entrevista con Azucena Uresti que los gases liberados por la refinería son una amenaza constante para los habitantes de Paraíso.
Vecinos reportan humo denso en alrededores de la refinería Dos Bocas "Todo este humo que está tirando la refinería, se lo traga todo el pueblo del Paraíso y sus alrededores, ¿para dónde puede ir todo ese humo grueso, las nubes de humo negro?". @giltabasco pic.twitter.com/MtBYID4pqL — Azucena Uresti (@azucenau) October 6, 2025
“Tienen años sufriendo las consecuencias de respirar ese aire envenenado”, afirmó, refiriéndose a las emisiones provenientes del mechero, donde se quema el gas no aprovechado del petróleo extraído en plataformas marinas.
Un video difundido en redes sociales mostró una espesa nube de humo negro sobre la refinería, que, según un testigo, “se lo traga todo el pueblo del Paraíso y sus alrededores”.
Niños padecen las consecuencias de inhalar gases tóxicos
La cercanía de dos planteles escolares al complejo industrial hace que los niños “están respirando todos los días, no solamente ese humo negro, sino también a veces hay humo amarillo que es súper tóxico”, declaró Orozco.
Los residentes reportan síntomas como dolores de cabeza, náuseas, molestias en la garganta y, en casos más graves, sangrado nasal y vómitos en menores.
Algunos incluso vinculan las emisiones a enfermedades como leucemia y otros tipos de cáncer en la región. “El malestar es tremendo, y hasta la garganta duele”, relató un afectado.
De acuerdo con las mediciones de la calidad del aire que han realizado organizaciones civiles, los resultados fueron negativos, ya que incumplen con los estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como con los de la normativa mexicana.
Orozco propuso la creación de una mesa de trabajo con sociedades de padres de familia para evaluar la posible reubicación de las escuelas afectadas.
También demandó la implementación de un plan de protección civil, que incluya comunicación clara y protocolos de respuesta ante siniestros, así como procesos industriales más seguros para reducir las emisiones contaminantes.
“No es que respires esto y al día siguiente te enfermes, sino que lo que están generando estos gases es que les están quitando días y años de vida, y calidad de vida a las personas”, mencionó Orozco. (PSR)