La industria automotriz de vehículos pesados en México atraviesa caídas del 55 por ciento en producción, exportaciones y ventas durante este mes, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Estas cifras, las más bajas en cinco años, se dan luego de la amenaza de un gravamen del 25 por ciento anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que entrará en vigor el 1 de noviembre si no se alcanza un acuerdo bilateral.
De acuerdo con el Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Pesados (RAIAVP), las 14 empresas del sector ensamblaron apenas 6 mil 857 unidades en septiembre, un desplome del 59.3 por ciento respecto al mismo mes de 2024, equivalente a 10 mil 005 unidades menos.
Esta producción, dominada en un 97.05 por ciento por vehículos de carga, representa el cuarto descenso consecutivo anual.
Rogelio Arzate, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones, Autobuses y Tractocamiones (ANPACT), describió la situación como "super compleja", rodeada de "incertidumbre económica y arancelaria en Estados Unidos”.
Las exportaciones también se vieron afectadas
Las exportaciones, con sólo 5 mil 196 unidades enviadas al exterior, tuvieron una reducción del 58.3 por ciento anual y 7 mil 263 unidades menos que en septiembre de 2024.
Estados Unidos absorbió el 94.5 por ciento de estos envíos (4 mil 911 unidades), seguido de Canadá (226) y Colombia (171).
En el mercado interno, las ventas al menudeo se hundieron a 3 mil 358 unidades, un 34.5 por ciento menos que en septiembre de 2024 (mil 774 unidades menos).
Las ventas al mayoreo cayeron un 55 por ciento anual a 2 mil 514 unidades (3 mil 073 menos), sumando nueve meses consecutivos de contracción.
Guillermo Rosales, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), estimó una caída anual del 29 por ciento para todo 2025, con ventas cercanas a los niveles de 2017 o 2018.
Marcas líderes como Kenworth, pese a encabezar el mercado, reportaron un retroceso del 27.7 por ciento, mientras el aumento en importaciones de unidades usadas redujo la demanda de vehículos nuevos. (PSR)