El obispo auxiliar de Puebla, Francisco Javier Martínez, pidió por el eterno descanso de José Ramón García Sánchez, militar poblano que murió en un enfrentamiento en Sinaloa, y de todas las víctimas de la violencia, esto durante la misa dominical en la Catedral de Puebla.
Durante la celebración litúrgica, el obispo auxiliar exhortó a los feligreses a orar por todos los fallecidos a causa de la violencia en México, así como por la protección de las familias buscadoras y de los periodistas.
De manera especial, Francisco Javier Martínez recordó a Roberto Hernández, padre buscador que fue asesinado presuntamente por hombres armados el pasado lunes 11 de agosto mientras arreglaba su vehículo en el municipio de Ixtapaluca, Estado de México.
Pide el obispo auxiliar de #Puebla, Francisco Javier Martínez, por el descanso de Roberto Hernández, padre buscador asesinado en el Edomex, y por José Ramón García Sánchez, militar oriundo de Izúcar de Matamoros, que murió durante un enfrentamiento en Sinaloa. Vía:… pic.twitter.com/swbuXqYcqk — Periódico e-consulta (@e_consulta) August 24, 2025
Hernández buscaba a su hijo Johan Alain, de 18 años de edad, y su asesinato ha sido condenado por organizaciones tales como Artículo 19, Amnistía Internacional y ONU-DH.
Asimismo, el obispo auxiliar recordó en la misa a José Ramón, el militar poblano originario de Izúcar de Matamoros que falleció en el cumplimiento de su deber, enfrentando a presuntos delincuentes.
El pasado 19 de agosto, José Ramón participó en un operativo del Ejército Mexicano realizado en un domicilio de la colonia Los Huizaches, al sur de Culiacán, Sinaloa.
Fue allí donde sujetos armados efectuaron disparos contra las fuerzas castrenses, lo que generó un enfrentamiento durante el cual el militar poblano resultó gravemente lesionado.
A causa de esto, José Ramón fue ingresado al hospital del ISSSTE donde fue declarado oficialmente muerto debido a las heridas que presentaba en diferentes partes del cuerpo.
Este viernes, su ataúd arribó a su hogar en Izúcar de Matamoros junto a una célula del Ejército Mexicano, donde fue esperado por familiares y amigos que lo recibieron con porras. (MIG)