En los primeros cuatro meses del año, el estado de Puebla registró un total de 14 mil 945 casos de infecciones de transmisión sexual (ITS), las más frecuentes afectan principalmente a mujeres, y entre ellas destacan la vulvovaginitis, candidiasis y la tricomoniasis.
De acuerdo con datos del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, se presentaron nueve infecciones diferentes de transmisión sexual, estas se transmiten de una persona a otra a través del contacto sexual, contacto con fluidos corporales o por contacto materno-fetal y pueden ser causadas por bacterias, virus o parásitos.
Infecciones más comunes y no graves
La vulvovaginitis, que encabeza la lista con 12 mil 995 casos, es una inflamación de la vulva y la vagina que puede deberse a infecciones, irritación u otras causas. Le siguen la candidiasis urogenital con 1 mil 368 casos y la tricomoniasis urogenital con 354 diagnósticos, de los cuales 345 corresponden a mujeres.
Estas infecciones, aunque incómodas, suelen tratarse de manera efectiva con medicamentos antimicóticos o antiparasitarios. Sus síntomas más comunes incluyen picazón, flujo vaginal anormal y dolor al orinar.
Infecciones virales y crónicas
En cuanto a infecciones virales, se reportaron 43 casos de herpes genital, enfermedad causada por el virus del herpes simple, que provoca llagas dolorosas en el área genital y se transmite por contacto sexual directo.
Además, se reportó un sólo caso de VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana), infección que afecta al sistema inmunológico y puede derivar en complicaciones graves si no se detecta y trata a tiempo.
Enfermedades bacterianas menos frecuentes
Otras infecciones de transmisión sexual, aunque con menor incidencia, también fueron documentadas:
- Sífilis adquirida: 146 casos (102 hombres y 44 mujeres).
- Infección gonocócica (gonorrea): 29 casos (27 mujeres y 2 hombres).
- Linfogranuloma venéreo: 4 casos en hombres.
- Chancro blando (chancroide): 5 casos (3 hombres y 2 mujeres).
Estas enfermedades bacterianas pueden provocar desde úlceras genitales hasta afectaciones en ganglios linfáticos si no se tratan a tiempo, aunque muchas de ellas responden bien a antibióticos. (PSR)