El 5 de febrero de 1917, el presidente Venustiano Carranza promulgó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, documento que fortaleció el sistema político del país y garantizó derechos sociales sin precedentes a nivel mundial. Su impacto fue revolucionario al incluir por primera vez garantías sociales en una carta magna.
La Constitución de 1917 consolidó la división de poderes en Ejecutivo, Legislativo y Judicial, estableciendo la no reelección y el voto directo y secreto. Además, estructuró al poder legislativo en dos cámaras: diputados y senadores, consolidando así un sistema democrático más sólido.
Desde su entrada en vigor, ha sido objeto de diversas reformas para adaptarse a los cambios sociales y económicos del país. Entre las modificaciones más relevantes está la de 1953, cuando el gobierno de Adolfo Ruiz Cortines otorgó a las mujeres el derecho al voto y la posibilidad de ser candidatas en elecciones federales.
E este año, por primera vez, una mujer presidenta encabezó la ceremonia conmemorativa de la Constitución en el Teatro de la República de Querétaro. En su discurso, Claudia Sheinbaum rindió homenaje a los integrantes de su gabinete, a las ministras de la Cuarta Transformación y al gobernador de Querétaro.
En su mensaje, la presidenta destacó la importancia de los migrantes en la identidad y desarrollo del país:
“México es imponente por nuestros hermanos y hermanas que viven del otro lado de la frontera y que añoramos y reconocemos como nadie, porque nos une, más allá de nuestro vínculo sanguíneo, el amor a nuestra bandera. ¡Que vivan las y los migrantes!”, resaltó Sheinbaum.