Durante las marchas y reclamos de ciudadanos para que renuncie el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya respondió los cuestionamientos de su mandato que “el pueblo pone y el pueblo quita” no “alguien que grita en las calles”.
El gobernador de Sinaloa, aceptó la creciente violencia en el estado y aseguró que no abandonará el cargo porque los enemigos son “la delincuencia, nunca el gobierno”. Por lo que su administración está actuando contra la inseguridad.
Además, lamentó cómo la violencia ha dañado a familias sinaloenses, así como sucedió el 19 de enero, cuando perdieron la vida dos menores de edad, Gael y Alexander, y su padre en un asalto automovilístico.
Rocha cuestiona inconformidad de la marcha
El gobernador comparó los 700 mil votos sinaloenses que obtuvo durante su candidatura y aseguró que en las marchas hubo un aproximado de 3 mil a 5 mil personas, cifra que no coincide con la inconformidad ciudadana que exige su destitución.
Por otro lado, acusó a expresidentes municipales de Sinaloa y Mazatlán de influenciar a los manifestantes para causar destrozos en el Palacio de Culiacán, debido a que fueron despedidos de su cargo quedándose sin trabajo.
Queman figura del gobernador Rubén Rocha Moya. En la Marcha por la Paz, miles de familias no acarreados de Culiacán, Sinaloa, México, salieron a las calles de la capital, para protestar por la violencia en el Estado. Cc Claudia Sheinbaum Vicky Tatiana Taylor Trump Ebrard.. pic.twitter.com/h1xFcF7R5c — Alan Moore (@AlanMooreLatam) January 27, 2025
Al final, afirmó que respeta la manifestación ciudadana al ser un sentimiento compartido por la violencia que enfrenta el estado de Sinaloa. Y aseguró que las quejas y problemáticas serán atendidas, no ignoradas durante su gobierno. (PSR)