En Atlixco, la tradición de llevar a las niñas y niños vestidos como Juan Diego y Lupitas a la iglesia continúa como una expresión de fe y cultura. Uno de los puntos más emblemáticos de esta costumbre es la iglesia de San Agustín, ubicada a unas cuadras del zócalo, en la que desde temprano las familias se congregan para asistir a misa.
Los pequeños lucen indumentarias típicas que incluyen ropa de manta, morralitos, pañuelos en la cabeza y huaraches. Este gesto, más allá de su aspecto visual, refleja la devoción de las familias hacia la Virgen de Guadalupe y su compromiso por preservar una de las tradiciones más significativas de la región.
El fotógrafo Guillermo Romero Galindo, quien ha trabajado durante más de 40 años a las afueras del templo, compartió su experiencia con e-consulta.com. “Cada 12 de diciembre es un día especial. A pesar de los años, la fe de las familias se mantiene intacta. Aunque la afluencia varía dependiendo del día de la semana, cuando cae en fin de semana suele haber más gente”, detalló.
Romero Galindo prepara escenografías especiales para retratar a los niños y niñas vestidos para la ocasión, contribuyendo así a perpetuar la memoria de esta tradición.
#AlMomento Familias atlixquenses mantienen viva la tradición en honor a la Virgen de Guadalupe con la costumbre de vestir a los niños como San Juan Diego y a las niñas como Lupita y acudir a la iglesia. Vía @Jozeelinn pic.twitter.com/FlS53lalPa — Periódico e-consulta (@e_consulta) December 12, 2024
Por su parte, las familias que acuden afirman que el gasto en la ropa, cuyo costo oscila entre 100 y 150 pesos, es secundario frente al significado espiritual del acto. “Es un pequeño sacrificio, pero vale la pena porque es para la Virgencita”, comentó una madre de familia. (PM)