Un comerciante del municipio de Zaragoza, Puebla, evidenció el abuso de autoridad de al menos 10 policías municipales, quienes lo violentaron a golpes y llevaron detenido a la comandancia municipal luego de que les hiciera la observación de que los uniformados transitaban en una vialidad en sentido contrario.
Felipe Arturo Barberena Castelán hizo llegar un video a este medio donde se evidencia lo ocurrido. La molestia de los uniformados –indicó– fue haberles indicado que “pusieran el ejemplo” debido a que transitaban de manera errónea.
Acusan abuso de autoridad de policías municipales en #Zaragoza, #Puebla. Los uniformados detuvieron a un comerciante luego de que éste les indicara que "pusieran el ejemplo", pues viajaban en sentido contrario. Vía: @OLDYOLAN pic.twitter.com/mN1MavGkF0 — Periódico e-consulta (@e_consulta) January 29, 2024
"Iba en sentido contrario sobre la calle Melquiades Morales, le dije al chofer que iba en sentido contrario, que pusiera el ejemplo". Sin embargo, lejos de admitir el error, el conductor policía lo amenazó con ser detenido para luego ejecutar la acción, por lo que el comerciante, apoyado por los testigos, opuso resistencia.
Detienen a comerciante durante media hora
Al lugar de los hechos llegaron tres unidades de la policía con un total de 10 elementos, quienes amagaron al ciudadano según se observa en la grabación.
Tras ser detenido durante al menos media hora y sin algún aparente delito cometido, fue liberado por órdenes del regidor de gobernación José Juan Hernández Méndez, sin embargo, el afectado denunció ante medios de comunicación haber sufrido lesiones en ambos brazos.
Además, indicó que gracias a la ayuda de su esposa, quien padece cáncer, fue que presenció el hecho y no dudó en grabar y constatar el abuso de autoridad.
Todo esto desbordó en críticas e inconformidad por parte de testigos y pobladores, quienes exigen al edil de Zaragoza, José Tobías Ramiro Haquet, tomar cartas en el asunto, así como no proteger a los elementos policiales debido a que el municipio vive bajo constante amenaza por la verdadera delincuencia. (EG).