Países Bajos declinó a boicotear el Mundial de Catar 2022 si se clasifica para la fase final y anunció que participará “de una manera socialmente responsable”, como señaló la Real Federación Neerlandesa de Futbol a través de un comunicado.
“Gracias a la atención y a los esfuerzos diplomáticos se está avanzando en la situación de los trabajadores en Catar. Un boicot deportivo no ayudaría (más) a este progreso”, indicó la federación.
La declaración se trató de una reacción a los llamados de boicot para la cita mundialista debido a informaciones que vinculan la muerte de trabajadores inmigrantes con la construcción de estadios de futbol y otras infraestructuras necesarias para alojar el evento deportivo.
“La federación nunca ha estado a favor de una Copa del Mundo en Catar y tampoco ha estado a favor de la forma en que se trata a los trabajadores inmigrantes”, comunicó la máxima institución del futbol neerlandés.
Pese a lo anterior, el boicot ya fue descartado y la federación ha optado por mejorar la situación de estos empleados “a través de la diplomacia, apoyando proyectos para trabajadoras migrantes y mujeres en Catar y, sobre todo, continuando con la exigencia de que el gobierno de Catar preste atención” al asunto.
Full squad pic.twitter.com/PeiBTDbwWy — OnsOranje (@OnsOranje) March 19, 2021
Hace aproximadamente un mes, el parlamento de Países Bajos aprobó una moción para pedir al Ejecutivo que no envíe a la cita mundialista ni al rey Guillermo-Alejandro ni a delegación gubernamental alguna.
Información del periódico británico ‘The Guardian’ señaló que más de seis mil 500 trabajadores inmigrantes han fallecido en Catar desde que el país se ganó el derecho a organizar el Mundial de futbol, el pasado diciembre de 2010.
La mayoría de esos empleados provienen de países como India, Pakistán, Nepal, Bangladesh y Sri Lanka, y la muerte de 37 de ellos estaría relacionada directamente con la construcción de los inmuebles.
En las últimas semanas, grupos de hinchas y clubes de futbol, principalmente en Noruega y Dinamarca, llamaron a un boicot de la cita deportiva por la situación de los derechos humanos en Catar.
Foto: Captura de Pantalla de Twitter