Los acordonamientos y letreros de precaución en zonas dañadas por el sismo en el Centro Histórico de Puebla, no se respetan
En recorridos se pudo observar cómo los peatones se meten a las aceras restringidas.
Algunos de los casos son la banqueta de la Escuela Héroes de la Reforma, cuyos desprendimientos con el sismo generaron tres decesos; la lateral de un templo Metodista, de la 2 Poniente y 5 Norte y la iglesia de San Roque, en Juan de Palafox y Mendoza.
De acuerdo con Eliezer Roldán, jefe de auxilio del área a cargo de la protección civil de la ciudad capital, al menos cada dos o tres días realizanrondines para cambiar el material informativo.
"Hemos estado yendo a estos puntos a donde ya se ha colocado la cinta barricada, a volver a colocarla porque la gente no respeta, la corta, la arrima para pasar, sin importar que hay un peligro en esa área; no acordonamos porque queramos", dijo.
Los edificios que se encuentran en esta situación, detalló, pueden tener alguna estructura en riesgo en la parte alta y se pueden generar accidentes.
También se mantiene en contacto con personal a cargo de la seguridad en la vía pública, para prevenir tanto a peatones como automovilistas.
"Aún así, aunque se dé la indicación, no se respeta; la gente hace caso omiso y se pasan; son ambos (automovilistas y peatones)", comentó.
Desde las horas posteriores al sismo se dispuso reforzar la medida ya existente de no circular a más de 30 kilómetros por hora en el Centro Histórico y el incumplimiento ya ha generado multas de tránsito.