La Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales (Fepade) sólo cuenta con una denuncia de violencia política de género, la cual promovió Ana Teresa Aranda Orozco, excandidata independiente a la gubernatura.
Santiago Nieto Castillo, titular de la Fepade, precisó que por el proceso electoral 2016, se recibieron 103 casos de violencia política de género, mientras que en el 2015 -año en el que se renovó la Cámara de Diputados, las quejas llegaron a 38.
Entrevistado tras participar en la presentación del libro Monitor Democrática 2016, Democracia Electoral Rijosa y Litigiosa en México: un caso, la paridad de género, Nieto Castillo apuntó que los estados en los que se reporta una mayor incidencia de violencia contra candidatas, funcionarias y consejeras electorales son Quintana Roo, Tabasco, Chiapas, Guerreo y Oaxaca.
Señaló que en Chiapas y Guerrero se presentan casos en los que con amenazas se intenta que las presidentas municipales que fueron electas renuncien o soliciten licencia a sus cargos, y en Tabasco las quejas se debe a agresiones contra funcionarias, capacitadores y consejeras electorales.
Respecto a Puebla, el titular de la Fepade manifestó que la denuncia interpuesta por Aranda Orozco se refiere a un “acoso de naturaleza política”, sin embargo, aclaró que no podía dar más detalles del caso debido a que la queja está en proceso.
En lo que respecta a las querellas interpuestas por el proceso electoral 2016, Nieto Castillo comentó que hay un total de 337 carpetas de investigación por delitos como turismo electoral, compra de votos y uso de programas sociales como Prospera.