A dos meses de que se inaugure el segundo piso de la autopista Puebla-México, la obra es un riesgo para los automovilistas que transitan por debajo de la estructura, debido a que el desfogue de agua cae en gran volumen sobre los parabrisas, lo que impide la visibilidad de los conductores.
Tras un recorrido realizado por e-consulta, se comprobó que la estructura del segundo piso cuenta con diversos desagües que ayuda a desfogar el agua que se junta sobre el pavimento del segundo piso, cuando llueve.
Como se observa en las imágenes, a mayor velocidad del auto, el agua se recibe con mayor impacto, lo que podría generar que el conductor se desubique y choque.
Este problema se presenta desde el tramo que inicia a la altura del centro comercial Outlet Puebla hasta el Estadio Cuauhtémoc.
El pasado 22 de junio el subsecretario de Infraestructura de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Raúl Murrieta Cummings confirmó que sería hasta el primero de septiembre cuando concluya la construcción del segundo piso de la autopista México-Puebla.
La fecha implica un retraso de casi dos meses en la terminación de la obra, pues a su inicio el 19 de agosto de 2014 el titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, prometió que los trabajos se agilizarían para que concluyeran en julio de este año.