Un niño de 12 años fingió haber sido secuestrado para no acudir a una consulta que tenía en el dentista.
Según publica el diario francés Midi Libre, todo comenzó cuando una patrulla policial estaba recorriendo las calles de la localidad y hallaron al pequeño escondido.
Cuando la policía se le acercó dijo que lo habían secuestrado en la localidad de Bagnols, próxima al pueblo.
El pequeño detalló con lujo de detalles a su secuestrador: un hombre de unos 1.70 de altura, moreno, rasgos europeos, muy musculoso y con una cicatriz en la cara.
Describió incluso cómo iba vestido y cómo era el auto al que lo obligó a subir y relató que iba al dentista cuando un hombre le preguntó por una dirección y lo obligó a subir a su vehículo, hicieron una parada en St. Gervais y fue allí donde pudo escapar.
Inmediatamente la policía elaboró un retrato robot del delincuente y avisó a la policía local de Bagnols, sin embargo, en el segundo interrogatorio el niño confesó que estaba escondido para no ir al dentista y se le ocurrió inventar esa historia cuando lo descubrieron.