Un nuevo caso de bullying cobró la vida de un estudiante de secundaria en Tamaulipas, quien tras la agresión pasó seis días sobreviviendo artificialmente.
El menor Héctor Alejandro M. murió a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico, el cual le fue ocasionado por parte de cuatro de sus compañeros de la Secundaria Número 7 “Eleazar Gómez”, en la colonia López Mateos.
Hace aproximadamente una semana, cuatro de sus compañeros tomaron a Héctor y le hicieron “el columpio”, castigo que implica tomar al menor agredido de pies y manos y luego aventarlo contra la pared.
Este castigo le fue aplicado en dos ocasiones a Héctor, por lo que se golpeó la cabeza y horas después le fue declarada muerte cerebral.
Pero los hechos no se hicieron en una parte escondida o sin que los maestros se enteraran, sino que a Héctor le aplicaron “el columpio” mientras estaba en su clase de español y pese a que le pidió ayuda a su maestra, ella no fue a su auxilio.
Tras la agresión y al ver el estado del menor, el prefecto se llevó al menor a su domicilio, pero no le avisó a sus padres y sólo lo dejo afuera de la vecindad donde vivía Héctor.
Sus padres al ver el estado de su hijo lo llevaron al Hospital Infantil y en el camino Héctor les contó lo sucedido y quiénes fueron sus agresores.
Sin embargo el daño causado fue demoledor para la familia: el impacto fue tan duro que le provocó infarto cerebral y un coágulo que le ocasionó un daño irreversible.
Francisco y Rebeca, los padres de Héctor, la madrugada de este martes decidieron desconectar los aparatos que mantenían con vida a su hijo y donar sus riñones para ayudar a otras personas.
Ante lo ocurrido, los progenitores de Héctor denunciaron el hecho ante el Ministerio Público y aseguraron que no darán marcha atrás.
La denuncia incluye a la subdirectora del plantel y a la maestra negligencia ante la agresión.
Con información de Proceso