Dentro de la biblioteca de instintos humanos uno de los más contundentes es el de la paternidad, en casi cualquier especie viva podemos observar que los padres están generalmente dispuestos a hacer lo que sea con tal de defender a sus hijos. La épica escena ocurrió dentro de una desolada gasolinera de Kansas, en Estados Unidos.
Samantha y Aaron Richman, ambos de 22 años, confrontaron a un asaltante que intentaba llevarse su auto.
La contraofensiva fue motivada no por un amor inmensurable a su Pontiac Trans Am, sino porque su pequeña bebé de seis beses se encontraba en el asiento trasero. El enfrentamiento fue grabado por una cámara de seguridad.