Los atentados terroristas suicidas que se suscitaron el 11 de septiembre del 2001 dejaron una dolorosa huella muy difícil de borrar en Estados Unidos y el resto del mundo.
De acuerdo con la versión oficial, en el 11-S ocurrieron actos cometidos por miembros de la red yihadista Al Qaeda mediante el secuestro de aviones de línea para ser estrellados y causar la muerte de más de 3 mil personas y dejar heridas a otras 6 mil.
La destrucción del World Trade Center en nueva York y los daños en el pentágono, en Virginia se convirtieron en el preludio de la guerra de Afganistán y la denominada “Guerra contra el terrorismo”.
Respecto a los ataques, también surgieron las llamadas “teorías conspirativas”, que señalaban un detallado y preciso ataque militar dirigido por el mismo gobierno de Estados Unidos o que apuntan diversas incongruencias del gobierno estadounidense.