La máquina del fango y el Cablebús
Lo importante en este debate es la ciudad, sus habitantes y las profundas carencias en el transporte
Lo importante en este debate es la ciudad, sus habitantes y las profundas carencias en el transporte
El Cablebús no resuelve la movilidad de Puebla: sólo evita enfrentar las reformas de fondo
Puebla necesita un sistema integrado de movilidad, no una obra aislada convertida en símbolo
No hay una discusión seria sobre qué modelo de movilidad queremos para la ciudad de Puebla
Antes de debatir el proyecto se desacredita la crítica y la discusión es una batalla de percepciones
Si el gobierno quiere construir un sistema a la altura de la ciudad, aún está a tiempo de corregir
Estas revelaciones sobre el estilo de este gobierno nos pueden dar luz sobre el resto del sexenio
El cablebús de Puebla no es como el de la Ciudad de México; la comparación se hace a conveniencia
La discusión debería centrarse en cómo aprovechar mejor los recursos para transformar el transporte
En Puebla la política de movilidad y desarrollo urbano es una máquina para producir motociclistas
Antes del Cablebús está la pregunta de cómo podemos mejorar de fondo el transporte público
Grave cuando una política de seguridad vial se redefine ante la presión de un grupo de interés
Las personas cometerán errores, por lo que el espacio público debe estar diseñado para anticiparlos
Las velocidades seguras no buscan castigar, sino alinear la ciudad con los límites del cuerpo humano
Los riesgos viales también vienen de fábrica y cuestan vidas
Detrás de cada siniestro también hay decisiones públicas
Toca demostrar que no se trata de un momento excepcional, sino del inicio de una política sostenida
La discusión el diseño de la Vía Atlixcáyotl es una disputa política sobre qué ciudad se quiere
Llamar a las cosas por su nombre: sin sanciones no hay control efectivo
Es simple: quien causa el daño debe pagarlo; para eso existe el seguro obligatorio